¡Premio para vuestra compañera Martina Polo!

cumpleanos

El microrrelato de vuestra compañera Martina Polo Barrachina, titulado “Cumpleaños”, ha obtenido el premio de la Semana 19 en la X edición de Relatos en cadena de La Cadena SER. ¡Enhorabuena, Martina!

Se trata de un concurso organizado por la Cadena SER y Escuela de Escritores en el que se pide que cada semana se envíe un microrrelato. Cada lunes, a las 18.00 horas, Javier Sagarna, Benjamín Prado, Carles Francino, Roberto Sánchez y los autores de los tres relatos finalistas  eligen al ganador semanal. Una vez al mes se puede participar en la votación para elegir el mejor relato de la final mensual,  el microrrelato con más votos contará con un punto extra en la votación final que realizará el jurado durante la emisión del programa. Los diez ganadores mensuales competirán al final de la temporada por el premio al mejor microcuento de la X Edición de Relatos en cadena. En la página web de  Escuela de escritores podéis leer los ganadores y finalistas de cada semana. Además, los microrrelatos ganadores de cada semana también se publican en la revista Cuentos para el andén.

El relato que se envía debe tener varias condiciones: no puede superar las cien palabras y debe iniciarse con una frase que es la última frase del texto ganador de la semana anterior. Martina tuvo que empezar su relato con la frase “En el lugar más recóndito de la isla” y, a partir de ahí, creó esta maravilla:

CUMPLEAÑOS

En el lugar más recóndito de la isla encerró a los piratas que mamá le había presentado. Luego, subió al torreón del castillo y allí dejó dormidas a todas las princesas que conocía. Cogió las cosquillas y las metió sin cuidado en un cajón, y soltó al unicornio y a los dragones y ni siquiera giró la cabeza para mirar cómo desaparecían. Encogió a los gigantes y a las hadas les quitó la varita y les cortó las alas. Hecha la limpieza general, cerró los ojos y sopló las velas.

 

¿Os apetece participar?

Podéis hacerlo completando el formulario que encontrarás aquí y enviando tu microcuento antes de las 12:00 del mediodía de los jueves. Para participar esta semana tenéis que enviar el relato antes del 2 de marzo y vuestro relato debe comenzar con la última frase del relato de Martina: “Cerró los ojos y sopló las velas”. ¡Ánimo!

 

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Poesía épica medieval: Cantar de mio Cid

Monumento del Cid en Burgos [blogs.educared.org


El Cantar o Poema de mío Cid es el cantar de gesta más antiguo de los conservados en la literatura castellana. El poema exalta la figura del héroe castellano Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid que, desterrado por el rey Alfonso VI, marcha de Castilla y conquista a los moros la ciudad de Valencia. Posteriormente, se reconcilia con el monarca y termina casando a sus hijas con los infantes de Navarra y Aragón, por lo que se emparenta con reyes.

Sus cualidades (valentía, fidelidad al rey, mesura, religiosidad, humanidad) representan las de todo un pueblo, de ahí el valor nacional que tiene el poema. Destaca también su realismo, tanto histórico como biográfico: refleja fielmente la organización social y las costumbres de la época; refiere sucesos y menciona personajes que, en su mayoría, son verídicos; describe con exactitud los distintos escenarios en los que transcurre la acción.

Aquí os ofrezco una serie de vínculos para aquellos de vosotros que os sintáis interesados por el Cantar y decidáis aprender un poco más. Vamos allá.

El VIII Centenario del Cantar motivó la publicación de numerosa información sobre el tema. Puedes leerla en este enlace. Hay un vídeo donde podéis ver dónde y cómo se conserva el manuscrito. También se incluyen mapas, audios, en fin… un poco de todo.

Si queréis saber más sobre el Cantar de mio Cid podéis echarle un vistazo a esta excelente trabajo de la Junta de Castilla y León. Puede parecer infantil, pero es completísimo: podéis ver el manuscrito original, leer una traducción al castellano actual, oír una recitación; conocer la España del Cantar, los distintos personajes, ver mapas del recorrido del Cid, leer cómic sobre el Cid… incluye además actividades interactivas. Muy recomendable.

¿Os apetece ver la versión digitalizada del manuscrito? Ya sabéis que el original se conserva en la Biblioteca Nacional, pero ahora, gracias a la digitalización, todos podemos verlo. Pincha en la imagen:

Página digitalizada del manuscrito del Cid. Biblioteca Nacional de España

Hemos comentado en clase la excelente página que la Universidad de Texas dedica al Cantar de mío Cid. Podéis leer y oír el poema recitado en su versión original. Echad un vistazo, aunque solo sea para oír al profesor tejano pronunciando el castellano antiguo. Nos ofrece la versión paleográfica y la normativa del Cantar. Muy, muy interesante. Como siempre, “clica” en la imagen.

web de la Universidad de Texas

Siempre es una buena referencia el Centro Virtual Cervantes. Aquí tenéis la página dedicada al Cantar. Podéis consultar la obra, las imágenes, enlaces de interés, etc. Haced clic en la imagen.

En la página de Angarmegia han dedicado una interesante página al Cantar de Mio Cid, en ella destacan secciones dedicadas a la época, al personaje, la literatura, la obra, estudios, recursos y bibliografía. Podéis echarle un vistazo, pinchando aquí.

¿Eres de los que te encanta que te lean? ¿Te apetecería oír una adaptación libre sonora del Cantar que realizó la Cadena SER con motivo del VIII aniversario de la obra? Está dividida en veinte capítulos e intervienen en ella más de cuarenta actores, con dos centenares de efectos sonoros y cien ilustraciones musicales. Pincha en la juglaresa.

Juglaresa (aragonmudejar.com)

Aquí podéis oír un fragmento del comienzo del Cantar de Mio Cid recitado por Daniel Dicenta:

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Manuel Guerrero ha elaborado este interesante libro interactivo sobre la leyenda del Cid. Es muy majo, echadle un vistazo:

blog.educastur.com

Podéis echar un vistazo a esta unidad didáctica de Educarex:

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La ruta del Cid

Como sabéis, el Cantar es muy exacto en cuanto a la ubicación de la acción, por ello se puede realizar perfectamente una ruta literaria siguiendo los pasos del Cid y sus mesnadas. ¿Os apetece? Fácil, pinchad en la imagen y empezad a organizar el viaje.

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El Cid en el cine

La versión cinematográfica más popular sobre el personaje fue la dirigida por Anthony Mann en 1961. Charlton Heston representaba el papel del Cid y Sophia Loren el de doña Jimena, su esposa. Se trató de una superproducción histórica de Samuel Bronston rodada en España. La película presenta al Cid de la leyenda antes que al de la Historia; comete abundantes anacronismos, que se hacen patentes en la arquitectura, armamento masculino e indumentaria femenina, y todo ello pese a que el asesor histórico del film fue Ramón Menéndez Pidal.

Si os interesa ver esta versión, aquí está:

En el año 2003, José Pozo dirigió esta versión animada de la historia del Cid, titulada El Cid, la leyenda, que recibió un Premio Goya:

Bastantes años antes, en 1980, se estrenó Ruy, el pequeño Cid, una serie de dibujos animados que relata la infancia del personaje histórico Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Fue una coproducción entre BRB Internacional y Nippon Animation, en asociación con Televisión Española. La serie obtuvo un gran éxito entre el público infantil. Seguro que alguno de vuestros padres todavía la recuerdan. Echad un vistazo al primer capítulo:

Podéis escuchar aquí Legendario, una canción que el grupo Tierra Santa dedica al Cid. Resulta curioso que hoy, después de tantos años, todavía resulte inspiradora la figura del Cid. Escuchadlo a ver qué os parecen. ¿Son estos los nuevos juglares?

Terminamos con una versión rap del Cantar de Mío Cid, un resumen sorprendentemente bueno del argumento del poema. No está nada mal.

 

ACTIVIDADES SOBRE EL CANTAR DE MIO CID

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rinconabstracto.com

Si os apetece leer el Poema de Mío Cid o cualquier otro libro relacionado con el tema, recordad que la BIBLIOTECA ESCOLAR os ofrece su servicio de préstamo durante los recreos. Aprovechadlo.

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Los libros en la Edad Media: ese objeto de lujo

libro-de-los-juegosComentábamos el otro día en clase que durante la Edad Media los libros eran un objeto de lujo solo al alcance de muy pocos. Nos imaginamos qué ocurriría si, de repente, nuestra clase se convirtiera en el scriptorium de una abadía medieval que tuviera que copiar a mano nuestro libro de texto, con todos sus colores y dibujos… ¿cuánto tiempo tardaríamos? Ah, se me olvidaba: en la Edad Media no había luz eléctrica, así que tendríamos que aprovechar la luz del sol y, en todo caso, la de las velas. ¡Gracias, Gutenberg, mil gracias!

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Los libros eran, pues, como se ha dicho codiciados objetos de lujo que se fabricaban y se custodiaban en los monasterios. No es de extrañar que, con todo el trabajo y el dinero que suponían, se encadenaran a los pupitres para que nadie los robara o que un monje escribiera esta maldición al final de su manuscrito:

“Si alguno se lleva este libro, que lo pague con la muerte, que se fría en una sartén, que lo ataquen la epilepsia y las fiebres; que lo descoyunten en la rueda y lo cuelguen.”

LOS CÓDICES MEDIEVALES

La forma de los libros

Los libros medievales, conocidos como códices o manuscritos, aparecieron hacia el siglo IV d.C. cuando los libros se convirtieron en objetos de forma rectangular consistentes en varias hojas apiladas y cosidas que se pueden hojear una tras otra (como hoy en día). Antes de este cambio los libros consistían en varias hojas de papiro escritas, pegadas una junto a otra por los bordes hasta formar una tira más o menos larga que se guardaba enrollada. Nuestra palabra “volumen” viene de ahí: en latín volvere significa ‘enrollar’.

7038329-antiguos-rollos-de-papel-de-papiro-con-texto-en-hebreoCon la consolidación del Cristianismo como religión oficial, en el siglo IV, se extiende el uso de la nueva forma de libro, el códice de hojas cosidas. Las ventajas de esta nueva disposición de los textos son evidentes para una religión que transmite una verdad revelada por escrito, una religión basada en un libro, la Biblia, que era necesario consultar constantemente. Otros factores favorecen su difusión, como la compilación y codificación (en el sentido de “poner en un códice”) del Derecho Romano a finales de la Antigüedad, y por obra sobre todo del emperador Justiniano, en el siglo VI. Era evidentemente mucho más fácil buscar rápidamente un determinado pasaje de la Biblia o de un código de Derecho en un libro que se puede hojear que en uno que hay que desenrollar y enrollar cada vez.

Sin embargo, ningún cambio es fácil. Os incluyo aquí un vídeo donde podéis ver al fraile Angsbar tiene problemas con el nuevo formato de los libros:

Los materiales de los libros

Al mismo tiempo, se impone el uso del pergamino, y no ya del papiro, para la confección de las hojas. Los papiros se realizaban con la planta del mismo nombre procedente de Egipto. En esta imagen podéis ver cómo se preparaba una hoja de papiro:

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El pergamino toma su nombre de la ciudad helenística de Pérgamo, pues una leyenda transmitida por Plinio el Viejo nos cuenta que fue allí donde se inventó, obligados por la necesidad de un nuevo soporte escriptorio después que Egipto hubiera interrumpido sus exportaciones de papiro a dicho reino. Hecho con pieles de animales tratadas con agua y cal, es un material orgánico de duración casi eterna, que requiere pocos cuidados. El papiro era un material frágil, tanto que conservamos poquísimos fragmentos de volúmenes de papiro procedentes de la Antigüedad, mientras que miles de manuscritos de pergamino han llegado a nuestros días.

Un pergamino podía fabricarse con cualquier tipo de piel de mamífero con pelo, pero en la Edad Media se realizaba principalemente a partir de piel de cordero, ternero o cabra, prefiriéndose animales jóvenes por la mayor flexibilidad y suavidad de su piel.

El proceso de elaboración de un pergamino era bastante complejo, por ello era un producto bastante caro. Una vez que se obtenía la piel, había que eliminar el pelo con productos ácidos (orina, excrementos, plantas…). Esto se hacía en cubetas al aire libre, removiendo las pieles con un palo. Según la receta recopilada por Muratori, las pieles se dejaban sumergidas durante tres días, aunque podían ser hasta diez. Una vez se saca de la cubeta, la piel se coloca en una apoyatura similar al potro de gimnasia, donde con una cuchilla metálica roma se procede a la eliminación del pelo y otras impurezas.

permennter-1568-232x300Cuando la mayor parte del pelo está eliminado, la piel se estira y coloca en un bastidor, donde se tensa atando los extremos al marco. Así, manteniendo la piel lo más tensa posible, se procede a la limpieza detallada de la piel, y también a su raspado para dejarla del grosor deseado. Las herramientas utilizada para ello son el lunellum o luneta, una cuchilla de forma semicircular con un asa en el centro, y piedra pómez. Al mismo tiempo que se producen los sucesivos raspados, la piel se rocía con agua caliente para mantenerla húmeda.

Cuando la piel se considera apta en cuanto a grosor y limpieza, se procede a su secado al sol, aún en el bastidor. Posteriormente se vuelve a raspar y a secar. Una vez seca, la piel ya convertida en pergamino se puede cortar y almacenar hasta su venta o uso directo. Sin embargo, este producto aún necesita un último paso antes de poderse escribir en él: se realizaba un suave raspado final con tiza, lo cual hacía desaparecer el brillo de la superficie y la volvía porosa, y por tanto, apta para recibir tinta.

El pergamino, como hemos dicho, era un material caro, pero el de mayor costo y calidad era la vitela, elaborada con la piel de animales recién nacidos, lo que daba al material una flexibilidad, resistencia y finura extraordinaria. La vitela era el pergamino utilizado en los manuscritos más lujosos.

La fabricación del pergamino evolucionó hasta crear un material casi perfecto, pero al observar un manuscrito podemos saber cómo se fabricó e incluso reconstruir la historia de ese códice o documento desde sus orígenes.

2015Un pergamino podía presentar imperfecciones debidas, por ejemplo, a roturas que se producían en su fabricación y que, si no eran reparadas, se transformaban en agujeros en forma de óvalo u ‘ojos’ que no son raros en los libros manuscritos. Además, la piel tenía sus propias imperfecciones (cicatrices, marcas, manchas…), cuantas menos imperfecciones tenía el pergamino, más caro había resultado el libro. No obstante, todas las pieles presentan diferencias entre la parte donde había habido pelo (más rugosa)  y la parte en la que estaba en contacto con la carne (más suave). Esto provoca que una cara sea más clara que la otra, lo que llevó a desarrollar una técnica por la cual los cuadernos de los libros estaban organizados de tal forma que coincidan las caras ‘de pelo’ y las ‘de carne’, sin encontrarse nunca dos caras distintas juntas. Esto es lo que se llama la Ley de Gregory, una prueba más del cuidado que se ponía en la elaboración del códice.

En este estupendo material del Fitzwilliam Museum de Cambridge podéis ver de manera interactiva todo el proceso de elaboración de un pergamino, incluido la escritura y el dibujo de las miniaturas. Está en inglés, pero no es problema ¿no? Tan sencillo como pinchar en la imagen:

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La comercialización del pergamino se producía a través de talleres que se ocupaban de todo el proceso de fabricación. Sin embargo, y sobre todo en la Alta Edad Media, los monasterios también fueron lugares de producción de materia escritoria, lo cual les permitía producirlo según sus necesidades.

Los árabes introducirán en España el papel, un nuevo material procedente de China que sustituirá al pergamino en toda Europa. El primer molino de papel en suelo europeo será el de Játiva, a mediados del s. XI, y de ahí se difundirá al resto de Europa, principalmente a partir de molinos italianos como el de Fabriano, que será uno de los mayores exportadores desde el siglo XII. Al ser un material mucho más barato y rápido de fabricar que el pergamino, acabó por sustituir a este; su uso se impone casi definitivamente a partir del siglo XV, con la ayuda decisiva de la imprenta.

LA LARGA Y COMPLEJA ELABORACIÓN DE UN LIBRO

De momento, solo tenemos el soporte, pero un libro consta de algo más que de hojas cosidas entre sí y, como sabéis, antes de la invención de la imprenta todo el contenido del libro, tanto la letra como las ilustraciones, debía realizarse a mano.

Los libros manuscritos eran objetos artesanales que requerían una alta cualificación y la colaboración de varios especialistas: un escriba experto en caligrafía, un miniador que realice los dibujos, un revisor del texto, un encuadernador, etc. Se necesitaban además materiales bastante caros: el pergamino o el papel, tinta y pigmentos de diversos colores, pan de oro para decorarlo, cuero y broches metálicos para encuadernarlo. Con razón se protegían y se valoraban tanto hasta convertirlos en ocasiones en objetos de culto religioso (pues contenían la palabra divina) capaces de hacer milagros por sí mismos.

Los copistas

Eran excelentes calígrafos, solían llamarse librarios porque copiaban libros antiguos y modernos; los anticuarios solo copiaban libros antiguos.

Antes de que los monjes copistas comenzaran su trabajo, un monje trazaba una serie de líneas que servían de guía al copista para no torcerse. lineasLos instrumentos del copista eran la pluma (penna), el rascador (rasorium), la tinta (atramentum) y los colores para iluminar (pigmenta).

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Con la mano derecha, el copista sujetaba la penna y con la izquiera el rasorium, que le servía tanto como para corregir los errores en la escritura como para acabar de alisar las irregularidades del pergamino.

La pluma, también llamada cálamo, era todo un símbolo: su extremidad se divide en dos, conservando la unidad de la pluma, significando que en aquella división que se hace en el extremo fino de la pluma se representan el Antiguo y el Nuevo Testamento, con los cuales se expresa el sacramento de la palabra, difundida por la sangre de la pasión de Cristo.

Una vez que había escrito el cuerpo principal del texto en tinta negra, se escribían en tinta roja los títulos, llamados rúbricas por el nombre que en latín tiene el color rojo: ‘ruber’.

El trabajo de copiar un texto era agotador. Un buen copista podía copiar dos o tres páginas al día. Lo hacían habitualmente en unas habitaciones de los monasterios llamadas scriptorium, donde trabajaban también otros monjes. Casi siempre escribían sobre un pupitre, pero no era extraño que lo hicieran sobre las rodillas. Por tanto, el copista solía acabar agarrotado y dolorido. A veces, estaba tan cansado que escribía una anotación en el margen del libro que copiaba: “Tan sólo escriben tres dedos, pero es todo el cuerpo el que trabaja” o incluso celebraba en una anotación haber terminado su trabajo: “Como el marinero se alegra de ver la orilla acercarse, así me alegro yo de ver el final de este libro”.

La letra gótica carolingia: la importancia de la buena letra.

La letra romana mayúscula y su variedad cursiva habían dado lugar a diversas letras minúsculas que se empleaban en las copias de los manuscritos de los distintos monasterios. Copiar los manuscritos era una tarea larga y complicada, sobre todo porque había que dominar las intrincadas caligrafías merovingias y germánicas:

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Aunque ya se había iniciado la reforma caligráfica antes de Carlomagno, Alcuino de Aquisgrán fue un importante renovador con la creación de la minúscula carolingia. El nuevo orden político y religioso occidental que se inició en esta nueva etapa debía ir acompañado de una nueva letra universal, papel que desempeñó la escritura carolingia.

300px-britlibaddms11848fol160rtextLa letra minúscula carolingia, más legible, clara y uniforme que las anteriores, con sus formas disciplinadas, sus letras capitales claras y su espacio entre las palabras se convirtió en todo un símbolo de unificación cultural occidental.

Los escolares carolingios copiaron y preservaron con esta nueva caligrafía muchas de las obras clásicas latinas que habían sobrevivido. De hecho, los primeros manuscritos disponibles en los textos antiguos tienen su origen en esta época: casi todos los textos que llegaron hasta su reinado sobreviven hoy en día.

Curiosamente, se cuenta que Carlomagno no llegó nunca a aprender a escribir. Trató de aprender en su vejez, practicando en tablillas de cera, pero “sus esfuerzos llegaron demasiado tarde”.

Los iluminadores

Los escribas dejan espacios para que los iluminadores ilustren el manuscrito. Para empezar el iluminador realiza un boceto del dibujo con un punzón o tiza blanca. Después se aplica un producto llamado gesso, una sustancia de color blanco compuesta por yeso, pigmento blanco y cola para imprimar, de manera que se fijen mejor los colores que se aplicarán después, especialmente si se quería adornar el dibujo con pan de oro. A veces se daba una capa de rojo de Armenia que le daba un color rosado. Los colores se aplicaban después, primero los más claros y luego los más oscuros, creando volumen y textura. Finalmente, el dibujante delineaba todos los dibujos con una línea negra y pintaba los detalles y los rostros.

En la España mozárabe destacan los beatos, conjuntos de comentarios al Apocalipsis, recopilados por el monje Beato de Liébana, cuyos textos e ilustraciones fueron muy expresivos:

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El ligator (encuadernador)

Los folios se unían formando cuadernos y se cosían, colocando unas tapas de madera que se cubrían de cuero, seda o terciopelo. Solían añadirse adornos metálicos en las esquinas, cierres o broches para cerrar el libro, así como joyas, piedras preciosas, etc. que enriquecían el volumen.

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Podemos hacernos una idea más clara de cómo eran los scriptoria medievales viendo este fragmento de El nombre de la rosa:

DIFERENTES LECTORES, DIFERENTES TIPOS DE LIBROS

Los libros eran muy distintos entre sí, no solo en cuanto al contenido, sino al modo de presentación del texto o el estilo decorativo. Todas estas diferencias dependían del destinatario de la obra.   Nada tiene que ver el evangeliario ricamente miniado y con tapas de marfil o cuajadas de piedras preciosas, regalado por un emperador a un gran monasterio como símbolo de poder, con el de uso cotidiano, pequeño y sin decorar, de un monje misionero en las Islas Británicas.

Por lo que a los siglos XII y XIII se refiere, lo más relevante es que es precisamente entre ambos siglos cuando el monopolio monástico en la producción de libros llega a su fin. En los tres últimos siglos del período medieval no fueron los monjes, sino los profesionales laicos, los que se ocuparon de la producción de códices. La causa del cambio está en el nacimiento de las universidades; los estudiantes necesitan libros y la demanda universitaria dará lugar a un comercio librario en el XIII que pasará a manos de talleres urbanos profesionales, autores de una producción masiva y en serie que alimentará las necesidades no sólo de esta, sino también de un emergente estamento laico acomodado cada vez más culto.

En la biblioteca de cada facultad había una biblioteca, con bancos y atriles, a los que permanecían encadenados los libros. Estos libros eran grandes, pesados, y su contenido era el compendio de alguna materia (la summa), de la que se consultaba y copiaba alguna parte antes de cada lección. También existían libros de menor formato que el alumno podía tomar prestados bajo fianza.

El aumento de la necesidad de libros por parte de los estudiantes provoca el resurgimiento del comercio del libro. Se congregaron en torno a las universidades los llamados estacionarios, libreros que se comprometían, mediante una actividad comercial regulada y vigilada por la Universidad, a tener existencias de calidad de los libros de enseñanza, y los prestaban a los estudiantes para que los copiaran mediante un determinado pago. Surge entonces el sistema de copia conocido como la pecia: se alquilaban los libros por trozos o piezas (pecias) para que el estudiante o profesor hicieran o encargaran una copia. Estas copias estaban escritas rápidamente, con abreviaturas y un aspecto enrevesado, sin grandes espacios en blanco.

Es también el nuevo libro escolástico universitario, el nuevo tipo de producción libraria, la nueva forma de leer y estudiar, lo que favorece la creación de otra forma de escribir. Se introduce ahora la escritura gótica, que sustituye al tipo de letra usado en Europa desde el siglo IX, la llamada escritura carolina. Con la gótica se difunde también una presentación del texto más clara y legible: mejor separación de las palabras, signos de puntuación, muchísimas abreviaturas que agilizan la lectura, división del texto en dos columnas en cada página… Sus contemporáneos denominaban a esta escritura littera moderna; el nombre gothica se lo dan despectivamente los humanistas del XVI, y con él querían decir “letra de bárbaros”, porque les parecía ilegible. Ellos se encargarán de recuperar y difundir la que erróneamente consideraban la escritura de los antiguos romanos, la antiqua, que no es otra que la letra carolina, de formas redondas, pausadas y elegantes; esta fue la escritura con que se difundió la nueva cultura renacentista, y esta fue la escritura utilizada para imprimir los primeros libros.

Referencias:

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La educación en la Edad Media

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Hemos comentado en clase que en la Edad Media un altísimo porcentaje de la población era analfabeta. Las personas que sabían leer y escribir eran los clérigos, es decir, los hombres sabios, letrados, con estudios escolásticos, aunque no fuesen religiosos.

La educación en la Edad Media  se impartía inicialmente en las escuelas de los monasterios y se centraba exclusivamente en aquellos que iban a formar parte del clero. Lógicamente, los conocimientos que recibían estaban muy vinculados con la Iglesia: aprendían nociones de liturgia, oraciones y la Biblia. Era una enseñanza fundamentalmente memorística: los alumnos repetían lo que tenían que aprender hasta que lo memorizaban. Muchos de ellos no sabían ni leer ni escribir, aun así aprendían de memoria los conceptos básicos y con ello era suficiente.

Los futuros sacerdotes sí debían aprender a escribir y leer en latín, que, como sabemos, era la lengua de cultura y  de la liturgia católica.

LA RENOVACIÓN DE CARLOMAGNO

carlomagnoCarlomagno (742-814) fue un monarca germánico que restauró el Imperio en Europa Occidental. Consideraba que la religión cristiana constituía un importante elemento  cultural de integración, de estabilidad y de orden, por ello se encargó de cultiva. Gran parte del éxito del monarca como militar y administrador se debe a su admiración por el aprendizaje y la cultura. Carlomagno entró en contacto con la cultura y la educación presente en otros países, especialmente en la España visigoda, la Inglaterra anglosajona y la Italia lombarda, merced a sus conquistas. Durante su reinado se multiplicaron las escuelas monásticas y scriptorias existentes en Francia.

Carlomagno empezó llamando a su lado a personas con prestigio en diferentes materias, para  colaborar con él en la renovación de la educación. Eran clérigos procedentes de todos los rincones de Europa: Alcuino, de York; Teodulfo del sur de Francia, Pablo el diácono, de Lombardía; Pedro de Pisa y Paulino de Aquilea, italianos; y Angilberto, Angilramm, Eginardo y Waldo de Reichenau, francos.

LOS NUEVOS ESTUDIOS

Carlomagno creó nuevas escuelas abiertas a todo el mundo, no solo a los religiosos. Había dos tipos de escuelas: los primeros estudios y los estudios superiores.

La escuela monástica

clasesLos primeros estudios, más elementales, seguían en los monasterios o abadías, allí acudían los niños de los alrededores. Eran gratuitas y proporcionaban una educación muy básica y fundamentalmente oral. Los niños más pobres aprendían a través de la repetición conceptos básicos de la religión y las principales oraciones. Nunca iban a tener acceso a los libros, así que no se les enseñaba ni a leer ni a escribir. Tampoco iban a necesitar esas destrezas en su trabajo. Lo que necesitaran para desempeñar su trabajo lo aprendían fuera en el campo o en la ciudad.

Dentro de estas escuelas estaban los alumnos que iban a seguir una vida monástica. Eran los hijos segundos de las familias nobles y algunos niños pobres que mostraban especiales aptitudes para aprender. Estos alumnos sí aprendían a leer y a escribir en latín, la lengua de la cultura y de la Iglesia, puesto que su trabajo estaría muy vinculado a los libros escritos en esa lengua.  Estudiaban libros con una selección de autores clásicos, Padres de la Iglesia, la Biblia, etc. realizada con los libros que se encontraban en la biblioteca del monasterio.

La escuela episcopal o catedralicia

Se realizaban en escuelas que dependían de las catedrales y con el tiempo este tipo de escuelas desplazó a las escuelas de los monasterios. A los estudios catedralicios acudían tres tipos de estudiantes:

  • Los estudiantes de familias pobres: eran elegidos porque mostraban especiales aptitudes para estudiar. Disfrutaban de una especie de beca: la enseñanza era para ellos gratuita, recibían comida, ropa y alojamiento mientras estudiaban. Sus vidas estaban orientadas a formar parte de la Iglesia.
  • Los estudiantes de familias ricas y nobles: tenían que pagar a sus maestros, residían en la ciudad con las mismas comodidades que en sus casas.
  • Los estudiantes mayores: eran hombres instruidos que querían seguir aprendiendo e iban a las escuelas donde se impartían las materias de su interés

De estas escuelas surgirán las Universidades en el siglo XII. Las primeras en Europa serán las de Bolonia y las de París y, en España, el Studium Generale de Palencia.

EL TEMARIO DE UN ALUMNO MEDIEVAL

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Los estudios superiores estaban estructurados en torno a las artes liberales (arte en este caso significa doctrina), creadas por san Isidoro en el siglo VIII y que se mantendrán hasta la llegada de las universidades. Las artes liberales estaban centradas en la filosofía como centro de todos los saberes y se consideran imprescindibles para la lectura, la comprensión y el análisis de los textos sagrados.

Las artes liberales se agrupanan en dos grandes bloques: el trivium y el quadrivium a los que se añadían la medicina, el derecho y la teología.

Trivium

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Se traduce como “tres vías” y se compone, efectivamente, de tres artes o materias: la Gramática, la Dialéctica y la Retórica.

Gramática

Es el arte de leer y escribir. Era la base de todas las demás artes. Todos los estudiantes debían dominar el latín escrito y hablado. Estudiaban en textos escritos en latín, las clases se impartían en latín, por tanto, era imprescindible conocer bien esta lengua para seguir los estudios. La ventaja era que en todos los estudios de Europa las clases se impartían en la misma lengua, así que si se deseaba seguir estudios en Francia, Italia o Inglaterra, no había problema con el idioma.

En la Gramática se estudiaban etimologías de las palabras, errores del habla como barbarismos (errores en la pronunciación o escritura de palabras) o solecismos (errores de sintaxis). Como vosotros, estudiaban las figuras retóricas, la métrica y también literatura, ya que leían multitud de ejemplos tomados de los clásicos.

Dialéctica

Los estudiantes aprendían a dialogar apoyándose en razonamientos. Se basaban fundamentalmente en la lógica de Aristóteles. En la literatura se creó un género: los debates, en los que se enfrentaban dos ideas.

Retórica

Los estudiantes medievales aprendían todos los aspectos para la elaboración de un discurso y su exposición ante un auditorio. Estos aspectos se centraban en cinco pasos:

  • Inventio: consiste en establecer los contenidos del discurso, es decir, de qué se va a hablar.
  • Dispositio: la finalidad de este paso es la organización de los contenidos del discurso que se han recopilado en la inventio para que formen un todo estructurado. Normalmente, se pide que el discurso se organice en varias partes:
    • Exordium o introducción: donde se capta la atención del oyente mediante recursos como la “captatio benevolentiae”, pensados para favorecer una recepción positiva del discurso.
    • Narratio: exposición del tema y de la tesis del orador.
    • Argumentatio: desarrollo de los argumentos que apoyan la tesis.
    • Peroratio: recapitulación de lo dicho con apelaciones al auditorio.
  • Elocutio: consiste en la manera de expresar verbalmente los materiales de la inventio ordenados por la dispositio. La elocutio se manifiesta a través de dos aspectos: las cualidades y los registros:
    • Las cualidades elocutivas son tres:
      • Puritas: es la corrección gramatical
      • Perspicuitas:  es el grado de comprensibilidad del discurso.
      • Ornatus o adorno del discurso, a través de figuras literarias o tropos.
    • Los registros de elocución son modalidades de discurso que dependen de la combinación de cualidades elocutivas. Son también tres:
      • Genus humile o estilo llano: tiene por objeto la enseñanza con un discurso correcto, muy comprensible y poco adornado.
      • Genus medium o estilo medio: pretende deleitar, por ello el adorno tiene más presencia que en el anterior.
      • Genus sublime o estilo elevador: busca conmover y las cualidades elocutivas están en su grado máximo.
  • Compositio: analiza la estructura sintáctica y fonética de los enunciados; esto es, sus componentes y las distintas posibilidades de distribución a lo largo del discurso.
  • Memoria: la memorización del discurso elaborado depende de dos tipos de memoria según los tratadistas clásicos: la memoria naturalis (la innata) y la memoria artificiosa, que implica una serie de procedimientos mnemotécnicos para facilitar el recuerdo.
  • Actio: se ocupa de la declamación del discurso, prestando atención a la modulación de la voz y los gestos, que deben ser acordes con el contenido del discurso.

Quadrivium

quadrivium

Todas las artes del Quatrivium tienen que ver con las Matemáticas:

Aritmética

Se ocupa del estudio de los números y de las operaciones elementales realizadas con ellos: adición, resta, multiplicación y división. En 1202, Fibonacci en su tratado Liber Abaci introduce el sistema de numeración decimal con números arábigos. Las operaciones aritméticas, aún las más básicas, realizadas hasta entonces con numerales romanos resultaban muy complicadas hasta que comenzó a utilizarse el método conocido como “Método de los indios” (en latín “Modus Indorum”) que se convirtió en la aritmética que hoy conocemos.

Música

Era el estudio del número en movimiento. En Grecia, la música había sido un elemento de perfección, considerada como un instrumento con el que mejorar la conducta humana. La especulación matemática de los sonidos realizada por Pitágoras incidió en la formación de los sonidos y las escalas, algo determiante para configurar un sistema que llegará a inspirar la concepción armónica de Occidente. La teoría cósmica que llevó a Pitágoras y sus continuadores a concebir el universo como un amplio acorde tuvo unas consecuencias ciertamente apasionantes en etapas posteriores.

Geometría

Es el estudio del espacio en estado puro. Es una rama de la matemática que se ocupa de las propiedades de las figuras geométicas en el plano o el espacio, como son: puntos, rectas, planos, polígonos, poliedros, curvas, superficies, etc.

Astronomía

Era el estudio del espacio en movimiento. Es la ciencia que se ocupa del estudio de los cuerpos celestes, sus movimientos, los fenómenos ligados a ellos, su registro y la investigación de su origen. Durante este periodo en Europa dominaron las teorías geocentristas promulgadas por Ptolomeo y no se presentó ningún desarrollo importante de la astronomía.

A estos estudios se sumaban la medicina, el derecho y la teología.

¿CÓMO SE ENSEÑABA?

clasesLa enseñanza se basaba en la lectura y el comentario de textos. Los maestros glosan (comentan) los textos, buscando nuevos significados. También se plantean y resuelven problemas mediante debates entre los estudiantes.

Los textos procedían de autores aprobados por la universidad. Se eliminaba cualquier contenido que pudiera ir contra los dogmas de la Iglesia. Aristóteles, por ejemplo, cuya obra llegó en el siglo XII a través de las traducciones del árabe y del griego, fue adaptado por Santo Tomás de Aquino y los dominicos.

Un elemento clave de la educación y la cultura medieval es el respeto reverencial a lo que está escrito. No se duda de lo escrito, la mención de un autor como fuente equivale a decir y creer que es la verdad (auctoritas). La referencia a la experiencia y al mundo real no existe, han sido sustituidos por la autoridad de lo escrito. No sólo son autoridad científica, también son modelos de vida y sabiduría. Se hacían colecciones de sentencias y exempla, donde se relatan historias de personas ejemplares, que se insertarán también en las obras literarias. Los estudiantes tienen como objetivo adquirir las técnicas necesarias para entender los textos, para resolver cualquier duda en su lectura y los problemas que puedan presentar opiniones contrarias.

En este fragmento de la película El nombre de la rosa de J.J. Annaud, basada en la novela homónima de Umberto Eco se puede ver la importancia de los libros para un hombre medieval:

LOS ESTUDIANTES Y SU AMBIENTE: LOS GOLIARDOS

goliardos-e1353445815315A partir del siglo XII, con la aparición de las universidades en las ciudades, quienes estudian, por tanto las personas cultas que tienen este concepto del saber, de la cultura como su profesión son, en mayor número, los hijos de comerciantes y burgueses. Son un nuevo público para la literatura.

Los estudiantes y profesores van de ciudad en ciudad buscando los mejores maestros de cada disciplina. Junto al estudio, crean un ambiente de alegría y diversión alrededor de las tabernas, baños, lupanares, espacios frecuentados por ellos. Componen su poesía, en latín, claro, con temas como el amor, la belleza, el vino, la fortuna, el juego y también critican a una sociedad que empieza a desmoronarse,con temas como la corrupción del clero, empezando por el Papa. Hay quienes tienen esta misma actitud ante la existencia, pero al margen de la vida errante, ejerciendo como profesores u otras profesiones. La poesía de los goliardos está recogida en un códice del siglo XIII: El Carmina Burana.

Podéis escuchar una de las más famosas canciones de los Goliardos llamada O Fortuna:

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Habib, amigo… las chicas medievales cantan sus amores.

poesias.cl

Las jarchas mozárabes, las cantigas de amigo galaico-portuguesas y los villancicos castellanos son las modalidades de una lírica común a toda la Península. En palabras de Menéndez Pidal, son como “tres ramas de un tronco común: el tronco de la lírica tradicional popular”. Se trata de breves cancioncillas que entona, normalmente, una mujer enamorada.

LAS JARCHAS

Para los que sois muy visuales, he encontrado esta estupenda presentación sobre las jarchas. Miradla, es muy interesante:

Hemos visto y leído en clase las jarchas. ¿Os apetece escuchar algunas interpretadas por Flora María Navarro? Pinchad aquí y disfrutad, será la última vez que “oiremos” hablar a las chicas en la literatura medieval.

¿Os acordáis de quién era Samuel Stern? Hablamos de él en clase, pero si queréis saber algo más de este “Indiana Jones de la literatura medieval”, podéis consultar este artículo del Aula El Mundo, titulado “Así eran los estribillos de los poemas mozárabes”.

Como sabéis, las jarchas han llegado hasta nosotros porque poetas árabes cultos, al descubrir su belleza, decidieron incluirlas al final de poemas suyos: las moaxajas. Si tenéis curiosidad en oír uno de estos poemas, en este vídeo podéis escuchar una:

Por último, leed esta jarcha:

¿Qué faré, mamma?
Me al-habib est ad yana.
 
(¿Qué haré, mamá?
Mi amado está en la puerta)

¿No creéis que el estribillo de esta canción de Niña Pastori se parece mucho a la jarcha que has leído? Escuchadlo, a ver qué os parece:

CANTIGAS DE AMIGO

Ilustración de las Cantigas de Santa María (apoloybaco.com)

Las cantigas de amigo también son textos donde la voz protagonista es femenina. Una mujer habla de su amor. Aquí tiene más presencia la naturaleza y, sobre todo, el mar. Por otra parte, no hay que olvidar el recurso “estrella” de las cantigas: el paralelismo, que produce ritmo y provoca la inmovilidad lírica: el tema no progresa, se repite. Aquí os dejo varias cantigas para que disfrutéis de ellas.

Podéis empezar con Ondas do mar de Vigo, de Martín Codax, si queréis leer la letra, la tenéis en el power point del tema.

Esta otra cantiga se llama Mia irmana fremosa:

¿Os han quedado ganas de oír más? No tenéis más que entrar en aquí y podéis oír diversas cantigas de Martín Codax. En la página hay más información, pero está en gallego.

ieslascanteras.org

No olvidéis que la Biblioteca del centro os ofrece sus servicios si os apetece leer cualquier libro relacionado con el tema que estamos estudiando. La Biblioteca está abierta durante la jornada lectiva, pero el servicio de préstamo se realiza especialmente durante el recreo. Aprovechad que estáis “enchufados” con la profesora que se ocupa de la Biblioteca…

[Fuentes: Literatura española 2, Madrid, Alhambra Longman, 1989; Lengua castellana y literatura-2, Barcelona, Vicens Vives, 2009; Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Zaragoza, Edelvives, 2008].
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Unidad 3: La literatura medieval. Contexto histórico-cultural

Ya hemos visto que  llamamos Edad Media a un vasto periodo comprendido entre la Antigüedad Clásica y el Renacimiento. Aunque establecer límites precisos resulte discutible ya que los procesos históricos se suceden de forma gradual, con etapas intermedias de transición, tradicionalmente se ha relacionado su comienzo con la caída del Imperio Romano de Occidente (año 476) y su final con la toma de Constantinopla por los turcos (año 1453) y el descubrimiento de América (año 1492). La llamada Alta Edad Media se extiende hasta finales del siglo XII y la Baja Edad Media abarca los siglos XIV y XV.

Por lo que respecta a la Literatura española, el periodo medieval se inaugura con la aparición de las primeras manifestaciones literarias en lengua romance (las jarchas, de mediados del siglo XI) y se prolonga durante cuatro siglos y medio hasta la publicación de La Celestina (año 1499).

La Alta Edad Media

Hemos visto en clase el contexto histórico, social y cultural de la Edad Media, pero para aquellos de vosotros a los que os interesa saber un poco más os he seleccionado un vídeo sobre la Alta Edad Media:

Una ciudad medieval

¿Os gustaría ver cómo era una ciudad medieval? Este vídeo recrea una ciudad medieval típica:

Un castillo medieval

Uno de los elementos clave de la vida medieval era el castillo. Aquí podéis ver un vídeo donde se explica cómo se vivía en un castillo medieval:

Un monasterio medieval

Y por último, un elemento clave de la Edad Media: el monasterio:

En nombre del rigor histórico…

Cuando estudiemos el periodo histórico de la Edad Media referido a la península ibérica habrá que tener en cuenta la manipulación de la historia que se estaba llevando a cabo en Cataluña, hablando de una inexistente “Corona catalano-aragonesa” y diciendo que los reyes de la Corona de Aragón eran “reyes catalanes”. He encontrado este vídeo del programa Oregón Televisión que trata el tema con humor:

La dura vida en la Edad Media, según Muchachada nui

Antes de empezar a hablar directamente de literatura, un vídeo de Muchachada nui donde explican de manera humorística las duras condiciones de vida de la Edad Media:

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Unidad 3: La literatura medieval (Apuntes y ppt)

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En Occidente, y de manera convencional, la Edad Media abarca el periodo comprendido entre la caída del Imperio romano, en el año 476, y la del Imperio bizantino, acaecida en 1453, cuando los turcos toman Constantinopla (actual Estambul), su capital.

En España, la Edad Media se abre con el lento asentamiento del reino visigodo, entre los siglo V y VI, sobre las ruinas de la Hispania romana, y se cierra, en la segunda mitad del siglo XV, en torno a 1469, año en que Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón, los Reyes Católicos, sientan con su matrimonio las bases para la futura configuración política de España.

No se deben identificar los tiempos medievales con el oscurantismo y la incultura, lo que no quiere decir que no existieran. Pero si tenemos en cuenta el penoso estado en el que se encontraba Europa en los inicios de la Alta Edad Media (siglos V al XI), originado por la decadencia del mundo antiguo, debemos reconocer el esfuerzo y el mérito de una época que nos ha dejado el maravilloso legado cultural del románico y del gótico, alumbró las universidades y vio nacer el Humanismo y el Renacimiento.

Aquí tenéis un cuadro con los principales autores y obras de la Edad Media que vamos a estudiar:

Diapositiva1

diana-flechaComo siempre vamos a establecer nuestros objetivos. Al terminar esta unidad seremos capaces de:

  • Comprender las características generales de la literatura medieval y saber identificarlas a través de un texto de la época adaptado.
  • Conocer las claves e ideas fundamentales de la sociedad y el pensamiento medieval.
  • Conocer los rasgos temáticos y estilísticos de la literatura de la Edad Media.
  • Caracterizar de forma suficiente los géneros y autores más importantes de la literatura medieval.
  • Ser capaz de aplicar los contenidos generales de la unidad en la comprensión de un texto literario medieval seleccionado.

LIBROS

Os proporciono, también como siempre los siguientes materiales:

  • El libro de texto (físico o digital). En este tema, como en otros de Literatura, el libro de texto ha de ser complementado con lo que se explique en clase. Se pueden tomar notas en clase para completar el libro o bien descargarse los apuntes.
  • Unos apuntes del tema que contienen todo lo que se va a explicar en clase. Los podéis descargar aquí. También dejaré una copia en clase:

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  • Una presentación de ppt. que contiene esquemas, textos, etc:

UNIDAD 3- LITERATURA MEDIEVAL

  • La presentación es bastante pesada, en más de un sentido, por eso, si no os apetece descargarla, la podéis repasar aquí:

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Con esto ya tenemos bastante para empezar, ¿no? No olvidéis, en todo caso, que iré incluyendo distintas entradas para completar o ampliar la información de los distintos autores y obras de esta época. Irán apareciendo poco a poco en el blog, pero si tenéis curiosidad, podéis enlazarlas desde aquí o en el menú desplegable de arriba:

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