Gongorízate

Luis de Góngora (es.wikipedia.com)

Su formación fue renacentista, con influencias de la lírica tradicional del Romancero y de la culta de los Cancioneros; pero, como creador del Barroco, extrae y transforma artísticamente los temas y las formas de esa herencia del Renacimiento.

Su obra es la exaltación de una realidad que no aparece nombrada, sino definida por sus cualidades. Su poesía, de carácter minoritario, era para Gracián “la extremada armonía de una cítara que pocos percibían”. Su expresión puede definirse como “un recargamiento ornamental y sensorial, entrelazado con una complicación conceptista”.

Hemos leído en clase algunas de sus obras, espero haberos convencido de que nos encontramos con un auténtico maestro de la literatura, os propongo que os “gongoricéis” un poco y que conozcáis un poco más de la vida y la obra de este autor.

Como siempre, la Biblioteca Virtual Cervantes nos ofrece una interesante plataforma desde la que partir en nuestro estudio del autor:

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RTVE elaboró este vídeo para conmemorar, el año 2012, el 450 aniversario del nacimiento de Góngora.

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El programa Radiofonías dedicó un programa a recordar Córdoba-Góngora, una creación radiofónica de René Faberet. Escuchadlo, es curioso.

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La vida de Luis de Góngora y Argote

Don Luis de Góngora y Argote (1561-1627) fue el máximo representante del culteranismo. Estudia en Salamanca y recibe las órdenes mayores, aunque su falta de atención a la liturgia eclesiástica hace que el obispo le amoneste de forma poco severa: una pequeña multa y la prohibición de asistir a las corridas de toros.

Comisionado por el cabildo, alterna sus viajes a diferentes lugares de España con su gran afición: el cultivo de la poesía. Así, su visita a Cuenca por motivos religiosos, dará lugar a uno de sus más bellos romances, de intención muy diferente a la que sus superiores concebían para un religioso que se iba a convertir en sacerdote:

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Góngora siempre había manifestado su intención de librarse de sus obligaciones eclesiásticas y establecerse en la Corte. Gracias al duque de Lerma, lo consigue en 1617 y es nombrado capellán de Felipe III, para lo cual es ordenado sacerdote a los cincuenta y cinco años.

Tras la muerte de Felipe III se ve envuelto en una serie de dificultades provocadas por la pérdida del favor que había gozado con este monarca, y, sobre todo, por su afición al juego. Su despiadado enemigo, Quevedo, hará continuas referencias a la condición de sacerdote de Góngora y a su afición a la bebida y al juego. Así llegará a decirle que de la sotana no tiene sino la sota, en un claro juego de palabras entre el hábito sacerdotal (sotana) y un naipe de la baraja (la sota).

Además de las penurias económicas y vitales a las que hubo de enfrentarse Góngora, las rivalidades literarias tuvieron gran importancia en su vida. Lope de Vega y Quevedo se muestran enemigos acérrimos del escritor cordobés y, si bien la pugna entre Góngora y Lope se mantiene en el ámbito literario, la lucha con Quevedo llega a los niveles personales y vitales. Quevedo compra la casa donde vivía Góngora para que este, muy enfermo, en la miseria y con sesenta y cuatro años, se vea obligado a abandonarla y a regresar a Córdoba para morir, en mayo de 1627.

Este soneto, dedicado a la partida del conde de Lemus y del duque de Feria a Nápoles y a Francia, y forzando un poco los acentos para la rima,  nos habla de su situación:

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Las obras de Góngora

¿Queréis leer todo lo que escribió Góngora? Adelante, la Biblioteca Virtual Cervantes nos ofrece su obra completa: Obras completas de don Luis de Góngora

El programa de Radio Nacional de  España Archivo Sonoro incluye fragmentos de diversos poemas recitados por diversos intérpretes. Para oírlos, pinchad aquí.

La poesía satírica y provocadora de Góngora

Góngora poetiza los acontecimientos de su vida en letrillas, romances y sonetos en los que a menudo nos muestra su visión de la vida: unas veces crítica y otras alegres y desenfadada.

Un jesuita, el padre Pineda, hace un balance de su obra para las autoridades inquisitoriales y afirma: “Habla con maledicencia, y pica a todos los estados de la república cristiana y, muy ordinario, de todos los estados religiosos y eclesiásticos en general… y tanto más perjudicial, cuanto por ser… en verso… es más fácil de haber y más apetitoso de leer, y de acordarse y repetir, en conversación y fuera della”.

En sus poemas no deja títere con cabeza, se mete con todos: nobles y pueblo, damas y enamorados, y juega con las palabras descomponiéndolas para formar nuevos significados.

Es frecuente el uso de “conceptos” en estas composiciones. Cuando nace Quevedo en 1580, Góngora es ya conocido como poeta conceptista. Veamos un ejemplo en la letrilla Dineros son calidad:

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Góngora nos presenta en este poema una visión del mundo dual: realidad y su apariencia. La oposición de contrarios, típica del Barroco, aparece teñida de ironía, pero no por ello es menos ácida y preocupada. En esta letrilla de Góngora la ironía y la densidad significativa se alcanzan por los distintos juegos de palabras empleados por el autor. Puede ayudar a entenderlos este pequeño glosario del poema:

  • cruzados: moneda de la época, y también soldado que en la Edad Media combatía en las Cruzadas.
  • escudos: moneda de la época, y también el instrumento que sirve al soldado como defensa en una batalla.
  • tahur: jugador tramposo.
  • ducados: moneda de la época y también atributo del monarca.
  • puerta de muchas llaves: alusión a la dificultad de poseer plenamente lo que poseen muchos otros.
  • Marfira: nombre de mujer.
  • “Cebolla… y mermelada”: alude a una muchacha vulgar (la cebolla) y una dama refinada (la mermelada).

Sin embargo, estos juegos no son más que máscaras que, a la vez que ocultan, desvelan una desencantada visión del mundo. También el desengaño puede mostrarse de forma irónica y desenfadada.

Hemos leído y visto en clase otra letrilla, también de contenido satírico. Podéis oír aquí la letrilla ¿Quién quiere un juguete?, interpretada por el cantautor Paco Ibáñez, para recordar que los poetas barrocos son, a veces, muy divertidos, e incluso un pelín obscenos…

Los romances

Fue Góngora un consumado poeta en metros cortos; en sus romances evoca temas tradicionales, como sucede en los romances fronterizos y moriscos; otras veces es el recuerdo de la infancia, lo que le hace componer versos de gran ternura y agudeza, como el romancillo “Hermana Marica”, probablemente autobiográfico, compuesto en 1580:

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En este otro romance, podemos ver como, a pesar de tratarse de una composición popular, Góngora enriquece su texto con un lenguaje cuidado, lleno de imágenes, metáforas y símbolos. Para entenderlo bien, hay que aclarar varios conceptos que pueden representar alguna dificultad:

  • El color azul simboliza los celos. El romero tiene las flores azules, pero también se convertirá en miel, gracias a la paciente labor de las abejas.
  • El amor, como las abejas, es capaz de convertir en dulzura hechos que podrían parecer negativos.
  • La niña que aparece con la metáfora “Aurora de ti misma”, es muy joven, como el sol al nacer, así que podrá, como el sol, deshacer la niebla de sus dudas con la luz de su amor.

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En sus versos Góngora arremete contra los falsos idealismos del amor caballeresco o petrarquizante, del que siempre se burla. Su idea del amor es bastante más terrenal, incluso hay quien dice que nunca estuvo verdaderamente enamorado.

De 1580 es este famoso romance con estribillo burlándose y sintiéndose burlado por el amor. Góngora tenía solo 19 años cuando lo escribió. Vemos cómo aparece en él el tema de la mitología y los recursos propios del conceptismo: juegos de palabras, antítesis y paradojas.

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 Romance es también la Fábula de Píramo y Tisbe, de tema mitológico, en la que Góngora funde sus tendencias culta y popular, creando un híbrido de seriedad y humor poéticos. Para aquellos a quienes apetezca conocer más cosas sobre la Fábula de Píramo y Tisbe de Góngora, aquí hay un excelente estudio:

Fábula de Píramo y Tisbe: texto y estudios

Los sonetos

El soneto es en Góngora, como en la mayoría de los poetas de la época, la composición breve más utilizada, pues la versatilidad de la esta forma la hacía adecuada para cualquier tema. Del poeta cordobés se conservan sonetos amorosos petrarquistas, morales, satíricos, en los que retrata humorísticamente la vida y la corte de Valladolid y de Madrid, y algunos de carácter religioso.

En este famosísimo soneto, que hemos leído en clase, se puede ver la versión barroca de un tópico que vimos en el Renacimiento, el “Carpe diem” o invitación a gozar de las alegrías de la juventud y la belleza mientras estas duren. En Góngora este tópico aparece teñido de la angustia del paso inexorable del tiempo y la cercanía de la muerte. En la búsqueda de la belleza las metáforas se superponen y las figuras se enlazan, pero la descodificación es posible porque los tropos se asientan en correspondencias lógicas y constantes. La realidad queda velada por las figuras retóricas, pero a su vez es desvelable por las exactas correspondencias. Es un magnífico ejemplo de la figura retórica de la correlación: una serie de elementos se distribuyen en el texto y luego se recogen agrupados en otra serie con la que se corresponden. Tiene dos fases: la diseminación y la recolección. Góngora disemina en los dos cuartetos los rasgos físicos de la mujer, uno cada dos versos, y luego los recoge —los recolecta— en el primer terceto.

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Fábula de Polifemo y Galatea

Tal vez refleje como ninguna otra obra la lucha del hombre barroco entre la realidad y el deseo. Escrita en octavas reales, utiliza materiales de la Odisea, y, sobre todo, del poeta latino Ovidio. Polifemo es un cíclope (gigante descomunal de un solo ojo) enamorado de la ninfa Galatea quien, a su vez, ama al pastor Acis. Los celos del cíclope le llevan a matar a su competidor arrojándole una roca, pero Galatea consigue que los dioses lo transforman en río.

Así pues, Góngora utiliza un tema especialmente grato para el Barroco: el deseo y el odio, la belleza y la monstruosidad, el amor imposible… son motivos muy apreciados por una sociedad atormentada. Dámaso Alonso, el gran estudioso de Góngora, dirá de esta obra:

“Góngora apura e intensifica los colores hasta el frenesí, sube a los cielos la hipérbole, agarra con zarpazo de genio las más hirientes, las más excitantes metáforas y, en fin, imprime a cada estrofa y en cada verso la poderosa huella de su genial intuición, de tal modo que, de allí en adelante aquel tema, de todos manoseado, pasa a ser esencialmente suyo, y el poema, su indiscutible obra maestra, la cima de las imitaciones de la antigüedad que en nuestra literatura se han hecho en los siglos XVI y XVII, y una de las joyas máximas de la poesía europea de tradición renacentista”

Dámaso Alonso, Monstruosidad y belleza en el Polifemo de Góngora

Al principio se nos presenta la cueva oscura donde vive el gigante Polifemo, hijo del dios Neptuno. Góngora nos va llevando, gracias a que domina todas las posibilidades fonéticas y sensoriales del lenguaje, desde el espacio tenebroso, donde vive Polifemo, a la alegría de los campos donde mora Galatea:

Caliginoso lecho, el seno oscuro
ser de la negra noche nos lo enseña
infame turba de nocturnas aves,
gimiendo tristes y volando graves.

La descripción de Polifemo es todo un alarde de grandiosidad gracias a las hipérboles y las imágenes:

Cíclope, a quien el pino más valiente
bastón, le obedecía, tan ligero
y al grave peso junco tan delgado
que un día era bastón y otro cayado.

Y frente a los tonos oscuros de Polifemo, Galatea se caracteriza por su blancura, suavidad y belleza:

Purpúreas rosas sobre Galatea
la Alba entre lilios cándidos deshoja:
duda el Amor cuál más su color sea,
o púrpura nevada o nieve roja.

Polifemo intenta conquistar a la ninfa, pero las desigualdades entre los dos son demasiado evidentes:

Huye la ninfa bella; y el marino
amante nadador, ser bien quisiera
ya que no áspid a su pie divino,
dorado pomo a su veloz carrera:
mas, ¿cuál diente mortal, cuál metal fino
la fuga suspender podrá ligera
que el desdén solicita? ¡Oh cuánto yerra
delfín que sigue en agua corza en tierra!

Un día, mientras duerme Galatea, Acis, un joven pastor, la descubre; y en vez de despertarla, le deja al lado ofrenda a su belleza: almendras y miel. Cuando despierta la ninfa decide salir a buscar a su misterioso admirados. Al fin lo encuentra y Acis al sentirla se hace el dormido, Galatea lo mira extasiada:

…………………………….atenta mira,
en la disposición robusta, aquello
que, si por lo suave no la admira,
es fuerza que la admire por lo bello.

Acis y Galatea se enamoran y se esconden de Polifemo para poder amarse:

No a las palomas concedió Cupido,
juntar de los dos picos, los rubíes
cuando al clavel el joven atrevido,
las dos hojas le chupa carmesíes.
Cuantas produce Pafo, engendra Gnido,

negras víolas, blancos alhelíes,
llueven sobre el que Amor quiere que sea
tálamo de Acis y de Galatea.

Mientras tanto, Polifemo, ajeno a todo lo que está pasando, canta su amor por Galatea. Para conquistarla le ofrece todo lo que tiene:

Pastor soy, mas tan rico de ganados,
que los valles impido más vacíos,
los cerros desparezco levantados
y los caudales seco de los ríos.

Sin embargo, todas sus riquezas no bastan para conseguir el amor de Galatea. A él, gigante desmesurado, solo le sirve su estatura para “En los cielos… escribir mis desdichas con un dedo”.

Pero las cabras interrumpen el canto de Polifemo, y él, al seguirlas, descubre el escondite donde se aman Acis y Galatea, que asustados huyen corriendo hacia el mar, donde mora Doris, la madre de Galatea.

Polifemo, celoso y enfurecido, arranca una peña y la arroja sobre Acis matándolo. Llora Galatea sobre el cuerpo sin vida de su amado y suplica los favores de los dioses; estos, enternecidos, acogen entre ellos a Acis y lo convierten en un río:

Corriente plata al fin sus blancos huesos,
lamiendo flores y argentando arenas,
a Doris llega, que, con llanto pío,
yerno lo saludó, lo aclamó río.

Desde el punto de vista formal la Fábula de Polifemo y Galatea es la composición más brillante y acabada de Góngora. Nadie como él ha sabido sacarle a la realidad todas sus posibilidades de belleza. Al nombrarla de una nueva manera, Góngora, como todos los buenos poetas, inventa de nuevo el mundo, porque siempre es nueva la mirada sorprendida del hombre sobre las cosas.

Aunque, desde luego, no se trata de una reinvindicación contemporánea del poeta, es sorprendente que el grupo barcelonés Hidrogenesse cantara en su canción, Góngora, dos estrofas de la Fábula de Polifemo y Galatea. Una extraña e inesperada versión de la poesía de Góngora. Aquí está el fragmento de la Fábula que están cantando. En la primera octava real, Góngora describe el beso entre Acis y Galatea, que hemos visto antes. La segunda, aunque no lo parezca, describe  el momento en que Acis, muerto de calor y de sed bajo el ardiente sol, bebe agua de una fuente:

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Las Soledades

En 1613, Góngora distribuyó sus Soledades en copias manuscritas. La obra desató en Madrid la más agria polémica literaria de la época. Lo que más chocó a sus detractores fue el ver todos los recursos de la poesía culta barroca usados para describir “gallos y gallinas… con otras semejantes raterías”, como le acusa Pineda. Y es que Góngora eleva a la categoría de sublime, gracias a su lenguaje ennoblecedor y al uso del endecasílabo, las cosas más sencillas y rústicas, hasta ese momento circunscritas a la poesía popular en metros cortos.

Se trata, sin duda, del poema más original y de más difícil comprensión del poeta cordobés. Escrito en silvas (1091 versos la primera y 979, la segunda), su argumento es tan sencillo que parece solo un pretexto para que el poeta luzca sus habilidades: un joven náufrago que ha sido despreciado por su amada, llega a la costa y es acogido por unos cabreros. Pasa con ellos la noche y, a la mañana siguiente, emprende su camino. Encuentra a un grupo de personas que se dirigen a una boda, el joven las acompaña y participa en los festejos.

En la Soledad segunda encontramos al joven peregrino con unos pescadores, a los que acompaña en sus faenas pesqueras y luego a su residencia, en una pequeña isla. Allí los pescadores le enseñan la isla y, a la mañana siguiente, le acompañan hasta tierra firme donde contempla una partida de caza que tiene lugar en la ribera. Aquí queda interrumpido el poema.

Según el crítico Pellicer, Góngora trataba de reflejar en las Soledades las etapas del hombre. En la primera simbolizaría la juventud, con las bodas y fiestas correspondientes; en la segunda, la adolescencia, con las artes de la pesca y la caza; la tercera y la cuarta (que no fueron escritas) serían un símbolo de la madurez y senectud al contarnos la organización económica y política de una comunidad.

Se han hecho también otras interpretaciones simbólicas del poema; sin embargo, la trama argumental parece solo un pretexto para que el poeta desarrolle sus dotes descriptivas, con especial referencia a una naturaleza tan idealizada como la del Renacimiento, pero que el poeta cordobés convierte en una pintura fuera de cualquier modelo real, una pintura que solo tiene sentido dentro del código poético de un autor que crea su propio universo.

Trascendencia de Góngora

Góngora fue un autor despreciado en el siglo XVIII, ni al romanticismo ni al naturalismo les interesó el arte aristocrático, refinado, densamente prolijo de Góngora. La recuperación de Góngora vino de Francia, de los poetas simbolistas. Un gran poeta, Paul Verlaine, que no sabía español, volvió los ojos a Góngora y, a partir de él los poetas de la Generación del 27 reivindicaron su figura.

El grupo de poetas que se estudia generalmente agrupado bajo el rótulo Generación del 27 (Federico García Lorca, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Dámaso Alonso, etc.) realizó en 1927, de ahí precisamente viene el nombre dado al grupo poético, un homenaje a Góngora en el Ateneo de Sevilla. La fotografía que tomaron con ocasión de este homenaje se ha considera siempre la “foto de grupo” de la Generación del 27.

La recuperación de la obra de Góngora es uno de los rasgos que unen a los poetas de la generación del 27. Esta admiración por el poeta cordobés se plasmó en diversos actos. Además del homenaje en el Ateneo de Sevilla, los autores del 27 propiciaron la aparición de numerosas antologías y publicaciones. Entre las obras filológicas destinadas al conocimiento y divulgación de la obra de Góngora destaca especialmente el trabajo de prosificación de su obra llevada a cabo por Dámaso Alonso, gracias a quien podemos entender actualmente la obra del poeta cordobés

Reivindicar a Góngora conllevaba un aspecto lúdico, deportivo, también propio de la generación: permitía atacar la los “putrefactos” de la Academia y enlazar su nuevo lenguaje poético con la tradición literaria española.

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ACTIVIDADES INTERACTIVAS SOBRE GÓNGORA

Góngora pretende elaborar un mundo de belleza absoluta, sustituyendo la realidad por elementos estéticos de mayor eficacia estética. Por ello, se afana por conseguir un lenguaje culto que, si bien es nuevo en cuanto a la intensificación de los recursos, queda encuadrado dentro de la tradición iniciada por Garcilaso y continuada por Herrera y la escuela sevilla.

Lo particular y personal de Góngora no es el uso de ciertos recursos, sino su mayor profusión e intensificación. Y ya lo advertimos, chicos, Góngora no es un poeta fácil. Por ello os presento aquí una serie de recursos y actividades interactivas que os pueden resultar útiles a la hora de estudiar la obra del poeta:

[Fuentes: FERNÁNDEZ  SANTOS, Alonso [et al.] (1992), Literatura 2º, Barcelona: Magisterio Casals; ARROYO CANTÓN, Carlos [et al.] (2006), Lengua castellana y Literatura 1º de Bachillerato, Madrid: Oxford; GARCÍA MADRAZO, Pilar [et al.], (2008) Lengua castellana y literatura 1º de Bachillerato, Zaragoza: Edelvives. Proyecto Zoom;  MELÉNDEZ, Isabel [et al.], (1996) Lengua y literatura castellana 4º ESO,Madrid: ESLA; PASCUAL, José A. [et al.](2008) Lengua y literatura 1º Bachillerato, Madrid: Santillana; MARTÍ, S [et al.],(2002) Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Barcelona: Teide; ESCRIBANO, Elena [et al.], (2008), Lengua castellana y Literatura, 1º Bachillerato, Valencia: ECIR. ]
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Quevedo: puro Barroco

De todos los poetas barrocos, Quevedo es, sin duda, el más versátil en el tono, que abarca desde la sátira hiriente y mordaz hasta la reflexión hondamente religiosa, pasando por la sobriedad de aire clásico en poemas en los que finge la voz de nobles romanos.

La obra lírica de Quevedo está dispersa en cancioneros, en manuscritos y también en algunas compilaciones que él mismo incitó a realizar, como la titulada El Parnaso español.

Conocíamos ya a Quevedo por sus disputas con Góngora y, casi todos vosotros, lo dais por ganador en su enfrentamiento en este mismo blog. Si queréis saber más de este poeta brillante y genial, aquí os dejo unos vínculos:

Como siempre, la Biblioteca virtual Cervantes nos ofrece una magnífica página donde aprender más cosas de la vida y la obra del autor:

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El Barroco se caracteriza por reescribir los mitos en tono humorístico. Aquí podéis oír el soneto “A Apolo persiguiendo a Dafne”, donde Quevedo ha convertido a la ninfa en una prostituta y a Apolo en su cliente. Nada que ver con la versión que habíamos leído escrita por Garcilaso ¿no?

A Apolo persiguiendo a Dafne

Actividades para leer a Quevedo: las ha realizado el profesor César López Llera e incluyen actividades sobre su poesía y sobre su prosa.

Érase un hombre a Internet pegado

¿Os apetece escuchar una versión musical de algunos sonetos de Quevedo? Aquí os dejo el vínculo de la versión musical del soneto ¡Ah de la vida!, realizada por Alejandro Roop.

¡Ah de la vida!

 ¿Os han quedado ganas de leer más poemas de Quevedo? Aquí están.

Antología poética de Quevedo

¿Lo quieres todo: el verso y la prosa? No tienes más que pinchar en el enlace y elegir qué quieres leer. Para muy exquisitos hay hasta manuscritos y antiguas ediciones digitalizadas:

Obra completa de Quevedo

Para muy expertos (y muy interesados) el portal sobre Quevedo de la Universidad de Santiago de Compostela:

Portal sobre Francisco de Quevedo

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Quevedo vs. Góngora

colnet.com

Tomo prestado el título del post del blog “Desequilibrios” porque si hay algo que dominan estos dos grandes poetas es el arte de insultar.  Inteligentes, brillantes, con un dominio apabullante de la lengua, tenían ambos  un carácter hosco y desagradable que les llevó  a protagonizar uno de las disputas poéticas más violentas de la historia de la Literatura.

Leamos unas cuantas “perlas” que se dedicaron el uno al otro. Cedamos primero la palabra a don Francisco que de esto de insultar sabía lo suyo:

Quevedo era tan duro y agresivo como Góngora y uno de los pocos rivales a la altura del cordobés. Su ingenio, su portentosa capacidad para la sátira, su crueldad sin límite, se desarrollaron totalmente en sus enfrentamientos con  don Luis.

Quevedo era antisemita (que, para los que no me atienden en clase, significa que odiaba a los judíos) y siempre acusaba a Góngora de ser de origen judío por su enorme nariz.

Yo te untaré mis obras con tocino
porque no me las muerdas, Gongorilla,
perro de los ingenios de Castilla,
docto en pullas, cual mozo de camino;
apenas hombre, sacerdote indino,
que aprendiste sin cristus la cartilla;
chocarrero de Córdoba y Sevilla,
y en la Corte bufón a lo divino.
¿Por qué censuras tú la lengua griega
siendo sólo rabí de la judía,
cosa que tu nariz aun no lo niega?
No escribas versos más, por vida mía;
aunque aquesto de escribas se te pega,
por tener de sayón la rebeldía.

En este otro soneto, Quevedo ataca la suciedad de los versos de Góngora:

Vuestros coplones, cordobés sonado,
sátira de mis prendas y despojos,
en diversos legajos y manojos,
mis servidores me los han mostrado.
 
Buenos deben de ser, pues han pasado
por tantas manos y por tantos ojos,
aunque mucho me admira en mis enojos
de que cosa tan sucia hayan limpiado.
 
No los tomé porque temí cortarme
por lo sucio, muy más que por lo agudo;
ni los quise leer por no ensuciarme.
 
Y así, ya no me espanta el ver que pudo
entrar en mis mojones a inquietarme
un papel de limpieza tan desnudo

La aparición de las Soledades y el Polifemo convirtió las sátiras personales que venían cruzándose los poetas en parte de una amplia polémica literaria. Quevedo parodió, ridiculizó hasta donde pudo, y era mucho, el nuevo estilo. Las parodias quevedescas empezaron a circular.

Quevedo se ríe en este poema de Góngora y nos enseña cómo, siguiendo sus instrucciones, podemos acabar escribiendo como Góngora en un solo día:

Aguja de navegar cultos con la receta para hacer “Soledades” en un día, y es probada.

Quien quisiere ser Góngora en un día
la jeri (aprenderá) gonza siguiente:
fulgores, arrogar, joven, presiente,
candor, construye, métrica, armonía;
poco, mucho, si, no, purpuracía,
neutralidad, conculca, erige, mente,
pulsa, ostenta, librar, adolescente,
señas, traslada, pira, frustra, harpía.
Cede, impide, cisuras, petulante,
palestra, liba, meta, argento, alterna,
si bien, disuelve, émulo, canoro.
Use mucho de líquido y de errante,
su poco de nocturno y de caverna,
anden listos livor, adunco y poro;
que ya toda Castilla con sola esta cartilla
se abrasa de poetas babilones,
escribiendo sonetos confusiones;
y en la Mancha pastores y gañanes,
atestadas de ajos las barrigas,
hacen ya soledades como migas.
 

Prosigue Quevedo su burla del estilo de Góngora. Ahora se ríe de los cultismos léxicos  y de los neologismos o palabras nuevas que inventa Góngora en su búsqueda de la dificultad y la belleza. Para los que no me atienden en clase, un cultismo léxico es un préstamo de una lengua culta, en nuestro caso, del latín o del griego que durante un periodo más o menos largo funciona como neologismo, por ejemplo: la palabra adolescente en época de Góngora era un cultismo léxico procedente del latín; en la actualidad, adolescente se considera ya palabra patrimonial porque se ha generalizado su uso.

¿Qué captas, noturnal, en tus canciones,
Góngora bobo, con crepusculallas,
si cuando anhelas más garcivolallas,
las reptilizas más y subterpones?
Microcósmote Dios de inquiridiones,
y quieres te investiguen por medallas
como priscos, estigmas o antiguallas,
por desitinerar vates tirones.
Tu forasteridad es tan eximia,
que te ha de detractar el que te rumia,
pues ructas viscerable cacoquimia,
farmacofolorando como numia,
si estomacabundancia das tan nimia,
metamorfoseando el arcadumia.
 
 

Aquí el famosísimo soneto A una nariz, dedicado, cómo no, a su archienemigo, al que, como he dicho antes, acusaba de ser judío.

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.
Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.
Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito

Por último, el título de este poema deja bien clara la intención “Contra Luis de Góngora”. Quevedo se burla aquí, muy crudamente, de la forma de escribir de Góngora que utiliza términos muy rebuscados para decir cosas muy sencillas y muestra en este poema cómo Góngora hablaría del “culo”, con perdón:

Contra Don Luis de Gongora
 
Este cíclope, no siciliano,
del microcosmo sí, orbe postrero;
esta antípoda faz, cuyo hemisferio
zona divide en término italiano;
este círculo vivo en todo plano;
este que, siendo solamente cero,
le multiplica y parte por entero
todo buen abaquista veneciano;
el minoculo sí, mas ciego vulto;
el resquicio barbado de melenas;
esta cima del vicio y del insulto;
éste, en quien hoy los pedos son sirenas,
éste es el culo, en Góngora y en culto,
que un bujarrón le conociera apenas.
 
 

Habla ahora don Luis de Góngora, que también era fino insultando. Si Quevedo se reía de la nariz de Góngora, Góngora se burla ahora de los pies zambos de Quevedo, que hacían que anduviera cojeando, y de sus gafas, los famosos “quevedos”:

Anacreonte español, no hay quien os tope,
Que no diga con mucha cortesía,
Que ya que vuestros pies son de elegía,
Que vuestras suavidades son de arrope.
¿No imitaréis al terenciano Lope,
Que al de Belerofonte cada día
Sobre zuecos de cómica poesía
Se calza espuelas, y le da un galope?
Con cuidado especial vuestros antojos
Dicen que quieren traducir al griego,
No habiéndolo mirado vuestros ojos.
Prestádselos un rato a mi ojo ciego,
Porque a luz saque ciertos versos flojos,
Y entenderéis cualquier gregüesco luego.
 

Este último poema, atribuido a Góngora, titulado  A don Francisco de Quevedo:

Cierto poeta, en forma peregrina
cuanto devota, se metió a romero,
con quien pudiera bien todo barbero
lavar la más llagada disciplina.
Era su benditísima esclavina,
en cuanto suya, de un hermoso cuero,
su báculo timón del más zorrero
bajel, que desde el Faro de Cecina
a Brindis, sin hacer agua, navega.
Este sin landre claudicante Roque,
de una venera justamente vano,
que en oro engasta, santa insignia,
aloque, a San Trago camina, donde llega:
que tanto anda el cojo como el sano.
 

 

ENCUESTA BARROCA

¿Qué os parece? ¿Quién creéis que va ganando? Os incluyo en el lateral una encuesta para ver si apoyáis a Quevedo o a Góngora. Veremos quién gana.

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La poesía del Barroco: abstenerse incultos

Las hilanderas, Diego de Velázquez

Las hilanderas, Diego de Velázquez

La poesía del siglo XVII, el siglo del Barroco, el Siglo de Oro, es el resultado de la evolución natural y necesaria de la poesía renacentista que, como cualquier hecho artístico, no podía estancarse en un modelo fijo.  Lo más llamativo es que el resultado es absolutamente distinto al modelo. La serena belleza clásica es sustituida por un arte acumulativo que pretende excitar la sensibilidad y la inteligencia con fuertes estímulos sensoriales, intelectuales y sentimentales. Para ello acuden a la acumulación de recursos expresivos en el caso del culteranismo y un retorcimiento del lenguaje habitual buscando significados y contenidos nuevos o violentando la sintaxis en el caso del conceptismo.

El rapto de las Sabinas, Rubens

El rapto de las Sabinas, Rubens

En suma, la gran riqueza lírica del siglo XVI, la duplicidad de la visión del mundo reflejada en la huida de la realidad o en la aproximación a lo humano, adquiere aún mayor relieve en la centuria siguiente. Las contradicciones e inquietudes del periodo barroco, la lucha del individuo frente a un mundo que se le muestra hostil o absurdo (o frente a sí mismo) encontrarán el canal más adecuado de expresión en la poesía, género en el que todo tiene cabida: la sátira, la reflexión profunda, la expresión de los anhelos y odios, la recreación o la burla de los mitos del pasado, la utilización de las formas tradicionales o cultas, el ascetismo y la voluptuosidad.

Venus del espejo, Diego de Velázquez

Es una poesía total en la que cabe cuanto interesa a unos artistas que utilizan todos los recursos a su alcance. Cada poeta es una historia de la poesía y de sus posibilidades expresivas. Debe tenerse en cuenta, además, que el poeta utiliza con frecuencia su verso para escapar de la realidad, de las miserias cotidianas, para reafirmar su personalidad o individualismo.  Y esta huida le llevará a la creación de ideales de belleza, otras al pesimismo que puede revestirse con los hábitos del teólogo o con los andrajos de la jerga tabernaria, e incluso transformar el motivo más simple en materia poético, si con ello demuestran su ingenio.

 

Bodegón de Juan Zurbarán

Bodegón de Juan Zurbarán

REPASANDO MÉTRICA Y FIGURAS…

Con la poesía barroca la lengua literaria saca sus mejores galas y para entenderla bien necesitamos recordar los recursos literarios y la métrica que ya conocíamos. Aquí tenéis un vínculo para repasar. Espero que os sirva:

litica

ACTIVIDADES SOBRE LA POESÍA BARROCA

Podéis también echar un vistazo a la actividades preparadas por el profesor M. Santo para el pntic. Se trabajan textos de Quevedo y Góngora:

POESÍA BARROCO

El CNICE tiene unas actividades sobre Renacimiento y Barroco, pulsad sobre los números 9, 10 y 11, que tratan sobre las características de la literatura renacentista y barroca (9), Góngora (1o) y el simbolismo de Quevedo (11)

Captura

COMPRUEBA CUÁNTO HAS APRENDIDO

Cuando acabéis de estudiar la poesía barroca, quizá os animéis con este cuestionario [aula deletras.net] A ver qué tal os sale.  Podéis probar también con este test [juntadeanalucia.es]

En la página web de Testeando tienen este test de 19 preguntas sobre la poesía barroca, probad a ver cuántas sois capaces de responder, bien, claro.

test barroco

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La literatura del Barroco: unidades 7, 8 y 9 (apuntes y ppt.)

Empezamos un periodo literario excelente desde el punto de vista literario: el Barroco. Se denomina Barroco al periodo que sigue al Renacimiento. El término, que se aplicó primero a las artes plásticas, designa comúnmente la época que abarca desde finales del siglo XVI hasta la primera década del XVIII, en que comienza el Neoclasicismo. Este periodo  ha sido considerado como época de crisis y pesimismo; de ahí que, con una etimología aún polémica, dicho vocablo tuviese sentido peyorativo (del francés baroque “extravagante”, evolución del portugués perola barroca “perla irregular” y del italiano baroco “rareza de silogismo escolástico”).

La crisis del siglo XVII coincidió con una etapa de gran esplendor cultural, por lo que este periodo, junto con el Renacimiento, se conoce como Siglos de Oro.

La película El capitán Alatriste, basada en la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte, está ambientada en el siglo XVII. En el siguiente fragmento el escritor Francisco de Quevedo opina sobre la decadencia de España en torno a 1640. Escucha sus palabras:

OBJETIVOS

diana-flecha

  • Conocer los rasgos generales de la literatura del siglo XVII.
  • Conocer e identificar los rasgos formales y de contenido de la poesía del Barroco.
  • Mencionar y caracterizar de forma suficiente los temas y autores más importantes de la poesía barroca.
  • Comentar críticamente poemas de Luis de Góngora, Lope de Vega y Francisco de Quevedo.
  • Conocer las características de la novela picaresca.
  • Conocer e identificar los rasgos de la novela picaresca en fragmentos seleccionados.
  • Comentar críticamente fragmentos de la obra en prosa de Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Baltasar Gracián.
  • Conocer las características formales y temáticas del teatro barroco en España e identificarlas en textos y obras.
  • Analizar críticamente fragmentos de obras de Lope de Vega y Pedro Calderón de la Barca.

MATERIALES

  • Disponemos de nuestro libro de texto, tanto físico como digital. Recordad que si optáis por esta posibilidad, hay que completar con apuntes tomados en clase esta parte.
  • Tenéis la posibilidad también de descargar los apuntes de clase, que contienen la totalidad de lo que hay que estudiar.

Literatura barroca (siglo XVII) Temas 7-8-9

  • También podéis disponer de la presentación ppt. que vamos a comentar en clase:

BARROCO 2016-2017

Para los que no quieren descargarlo porque es muy pesado (en todos los sentidos), lo podéis ver en slideshare:

MÁS MATERIALES…

Echad un vistazo también  a este vídeo sobre el Barroco. No es completo, pero es corto.

Os incluyo también un vídeo sobre la vida cotidiana en la España del Siglo de Oro para que entendáis mejor el contexto en que se desarrolló esta literatura:

Este material de librosvivos SM os puede resultar también interesante:

barroco

Si os animais, podéis contestar a estas cuestiones elaboradas en auladeletras.net acerca del contexto del Barroco.

Barroco contexto

Aunque es un recurso para 1º de Bachillerato, estoy segura de que vosotros podéis con él. Se repasa no sólo el Barroco sino también el Renacimiento. ¿Os atrevéis? Sólo tenéis que hacer clic en la imagen e ir siguiendo los vínculos. Ánimo.

Rto y Bar

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Ya sé todo sobre el Renacimiento… pregunta, pregunta.

¿Has estudiado el tema? ¿Crees que te lo sabes? Si es así, comprueba tus conocimientos con estas actividades y test interactivos.

Puedes empezar con este material elaborado por Manuel Guerrero Gómez. Con él podrás repasar cuestiones generales sobre el Renacimiento: los orígenes, los fundamentos, el humanismo, la religión, la cultura, el concepto de cortesano, los mecenas y el arte renacentista. Hay actividades y vídeos. Solo tienes que pinchar en la imagen:

Renacimiento

El profesor granadino Cosme Horno Montijano ha preparado esta unidad didáctica sobre el Renacimiento con teoría y ejercicios. Os pongo el enlace a los ejercicios. Ya sabéis, pinchad en la imagen:

Lit ren 1

Los profesores José María González-Serna y Jesús M. Corriente han elaborado este material que repasa toda la literatura hasta el siglo XVIII. Os he seleccionado el Renacimiento. Podéis repasar aquí el contexto del Renacimiento, la lírica y la narrativa renacentista. Además hay unos juegos para identificar autores y obras y unas actividades de comprensión lectora sobre Garcilaso y el Lazarillo de Tormes. Lo de siempre, pinchad en la imagen:

Lit ren 2

Si te apetece conocer más sobre el contexto del Renacimiento en España, estos ejercicios del Portal de Lengua te pueden resultar útiles:

lit ren 3

A estas alturas el Renacimiento ya no tiene que tener secretos para ti. Demuéstralo con estas actividades de auladeletras.net:

Lit ren 4

Un ejercicio muy sencillo: ordena esta definición del Renacimiento [endrino.pntic.mec.es]ren lit 6En este ejercicio tienes que emparejar las obras más importantes del Renacimiento español con sus autores. Ojo, hay autores que no hemos visto, pero seguro que sois capaces de buscar al autor que corresponde, ¿no? [endrino.pntic.mec.es]

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Un crucigrama sobre los autores renacentistas. A ver si os sale:

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Otro ejercicio para relacionar autores y obras:

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Centrémonos en la lírica renacentista. Primero estudia el tema y después, anímate a contestar estas cuestiones preparadas por el profesor M. Santos. Recuerda que se trata de saber, no de acertar.

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Otros ejercicios sobre la lírica. Estos preparados por auladeletras.net:

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¿Vamos con la narrativa renacentista? Lo mismo: no pruebes suerte, estudia el tema antes de contestar:

Lit ren 7

Combinamos ahora la lírica y la narrativa renacentista. El incansable profesor M. Santos ha preparado este material. Si pinchas en la imagen debes elegir 1º y Literatura y entrarás en una página con teoría y actividades sobre el Renacimiento:

ren lit 11

Seguro que conoces la página Testeando que ofrece, entre otros muchos, un test sobre la literatura renacentista. Anímate y contesta:

Testeando Renacimiento

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Rinconete y Cortadillo de Miguel de Cervantes

riconete-y-cortadilloEstamos leyendo las Novelas ejemplares de Cervantes en la edición de Vicens-Vives. En la biblioteca contamos con bastantes ejemplares de esta edición; además, si queréis, podéis pedirme el código de 24 symbols que os permite acceder a una edición digital de las Novelas Ejemplares.

Aquellos a los que no os gusta mucho leer, pero que os encanta que os lean, podéis oír la novela aquí. Dadle al play.

http://www.ivoox.com/novelas-ejemplares-1de3-rinconete-cortadillo_md_2057041_1.mp3″

Para trabajar la lectura os he preparado una presentación de ppt. Podéis verla aquí:

Y si sois de los que leen con música, aquí tenéis una selección de música barroca española. ¡A disfrutar!

[Textos procedentes de la edición de Antonio Rey Hazas para la editorial Vicens Vives;  de la edición de Ángel Basanta para la editorial Casals; de la edición de Harry Sieber para la editorial Cátedra y del Manual de literatura española, tomo III, de Felipe B. Pedraza y Milagros Rodríguez.]
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