Tema 1: Análisis morfológico. La formación de palabras: derivación y composición

Empezamos ahora el fascinante mundo de la  Morfología. En nuestro libro de texto corresponde a los temas 1 al 5 del bloque de Estudio de la lengua (bloque azul).  Para aquellos que, al leer la palabra Morfología,  se han preguntado de qué va, os recuerdo algunos conceptos:

El sistema de la lengua es el objeto de estudio de la Lingüística, que lo aborda en diferentes niveles, cada uno de los cuales determina un tipo de unidades lingüísticas:

1) Nivel fónico: Estudia los sonidos, fonemas, el acento y la entonación atendiendo a su capacidad de diferenciar significados o bien al aspecto fisiológico de los sonidos. Las ciencias que estudian el nivel fónico son la Fonología y la Fonética.

2) Nivel morfológico: Se aborda el estudio de la estructura interna de la palabra: sus partes, los morfemas y sus clases. La ciencia que estudia el nivel morfológico es la Morfología.

3) Nivel sintáctico: Se ocupa de las funciones de las palabras en el sintagma, cómo se combinan en grupos y cómo se relacionan dentro de las oraciones para formar mensajes significativos. La ciencia que estudia el nivel sintáctico es la Sintaxis.

4) Nivel semántico: Posee un doble objeto de estudio: la significación de las palabras (semántica léxica) y la significación de las oraciones (semántica oracional). La ciencia que estudia este nivel es la Semántica.

El Tema 1 del apartado de Estudio de la Lengua va a desarrollar los siguientes contenidos:

Conceptos

  • El análisis morfológico. La formación de palabras. Derivación y composición.
  • La palabra y las otras unidades de la lengua.
  • Clases de morfemas. Raíces. Morfemas flexivos. Morfemas derivativos.
  • Formación de palabras.

Procedimientos

  • Identificación de los distintos tipos de morfemas.
  • Análisis básico de la estructura morfológica de las palabras.
  • Identificación y aplicación de los procesos de formación de palabras.
  • Reconocimiento de las familias de palabras.

Actitudes

  • Respetar y valorar nuestra lengua.

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Nos proponemos los siguientes objetivos:

  • Identificar y clasificar las distintas unidades de la lengua.
  • Conocer los distintos tipos de morfemas y saber identificar los matices que añaden a las raíces.
  • Analizar básicamente la estructura morfológica de las palabras.
  • Identificar y aplicar los procesos de formación de palabras.
  • Comprender los procesos de formación de palabras y aplicar ese conocimiento a la comprensión del conocimiento de las palabras.
  • Reconocer las familias de palabras.

libros

MATERIALES CON LOS QUE CONTAMOS

  • Os he entregado en clase unos apuntes de este tema, ya que en la edición antigua del libro de texto el tema no está adaptado a los nuevos conceptos morfológicos de la Gramática de la RAE de 2010. Por si acaso los habéis perdido, olvidado o, por ventura, destruido, aquí tenéis el word para subsanar vuestros olvidos o errores:

MORFOLOGÍA TEMA 1

  • Os incluyo el ppt. del tema:

TEMA 1 Análisis morfológico. Composición y derivación 2012-13

Si no os apetece descargarlo, lo podéis ver directamente aquí:

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ACTIVIDADES DE ANÁLISIS MORFOLÓGICO: FORMACIÓN DE PALABRAS

Además de los ejercicios del libro, os propongo que realicéis otros más. Aquí va una selección:

1) La Junta de Extremadura ofrece unas actividades interactivas. Hay que prestar atención a dos cosas: la primera que aquí llaman “afijos” a los morfemas derivativos y la segunda es que no separan los morfemas flexivos de género o número del lexema en las palabras compuestas. Así, ellos analizan: in- (prefijo)- cómodo (lexema), mientras que nosotros analizamos: in- (prefijo) – cómod- (lexema) -0 (morfema flexivo de género masculino). ¿De acuerdo? En todo caso son útiles para practicar.

Actividades sobre derivación

Actividades sobre composición

Actividades de refuerzo de composición y derivación

Actividades de ampliación de composición y derivación

2) La profesora María Dolores Villalba Madrid ha preparado estos ejercicios para trabajar los prefijos de negación, oposición, situación e intensidad. Son muy sencillos.

3) Otra serie de ejercicios para trabajar la derivación. De nuevo hay cambios en la terminología. Aquí llaman “palabra primitiva” a lo que nosotros llamamos “palabra simple” y denominan “infijo” a lo que nosotros llamamos “interfijo”.

4) El profesor Mariano Santo ha elaborado unos ejercicios para trabajar algunos aspectos de la morfología. También aquí hay cambios terminológicos: se llama “monema” a cualquier tipo de “morfema”, “morfema libre” a lo que nosotros llamamos “morfema independiente” y “morfema trabado” a lo que nosotros llamamos “morfemas dependientes”. No es tan complicado como parece. Ánimo.

Actividades 1

Actividades 2 (profundización)

Actividades de palabras derivadas.

Actividades de palabras compuestas.

5) El profesor Alfonso Sancho Rodríguez nos ofrece una serie de ejercicios sobre prefijación y sobre sufijación. Estos no son interactivos, por tanto, no se autocorrigen y hay que imprimirlos. Echadles un vistazo.

6) El profesor Cesáreo Vázquez ha preparado una gran variedad de ejercicios para trabajar la morfología.

Los morfemas

Formación de palabras

40 palabras para analizar

Dividir palabras en lexemas y morfemas.

Análisis morfológico de palabras

Análisis morfológico de palabras (2)

Análisis morfológico de palabras (3)

Análisis morfológico de palabras: nivel avanzado

Significado de prefijos más frecuentes

Significado de sufijos más frecuentes

Significado de raíces latinas y griegas: nivel avanzado Buenísimo para ampliar el vocabulario.

Más raíces grecolatinas: nivel avanzado Buenísimo para ampliar el vocabulario.

Significado de sufijos latinos y griegos: nivel avanzado Buenísimo para ampliar el vocabulario.

7) Una aplicación de Santillana en red para trabajar prefijación y sufijación.

8) Trabaja el significado de los sufijos

9) Trabaja diversos procedimientos de formación de palabras.

10) ¿Aún no tienes bastante? Más ejercicios sobre composición de palabras  aquí y aquí

11) Un crucigrama sobre los procedimientos de creación léxica.

12) Posiblemente os interesen estos ejercicios para trabajar la parasíntesis o estos otros.

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Lecturas para el curso 2013-2014

Estas son las lecturas que los profesores del departamento de Lengua castellana y literatura hemos elegido para vosotros este curso.

PRIMER TRIMESTRE

LA CELESTINA de Fernando de Rojas (Editorial Vicens Vives, Clásicos adaptados)

El joven Calisto vive obsesionado por Melibea, una bella muchacha a la que ha conocido por azar y que lo ha rechazado sin contemplaciones. Empeñado en conquistarla, Calisto recurre a la vieja y astuta Celestina, una alcahueta experta en arrastrar a los jóvenes por la senda del amor ilícito. Confiada en que Calisto le recompensará bien sus servicios, Celestina trata de persuadir a Melibea para que se entregue al hombre que tanto la desea: es más, a fin de asegurarse el triunfo conjura al mismísimo Satanás para que intervenga a favor del joven galán. Tales artimañas, como era de esperar, no traen nada bueno, y la historia de Calisto y Melibea acaba por convertirse en un torbellino de pasiones desatadas en el que los personajes viven tan sólo para satisfacer sus apetitos más primarios. Este libro es una adaptación de la obra original, que salva sus dificultades lingüísticas.

[Texto e imagen de la editorial Vicens Vives]

DONDE APRENDEN A VOLAR LAS GAVIOTAS de Ana Alcolea (Editorial Anaya)

donde aprenden a volar

Arturo pasa sus vacaciones de verano en Noruega con su amigo Erik. La casa en la que viven se asienta sobre los cimientos de un campo de concentración nazi de la Segunda Guerra Mundial. Un día, mientras cavan un hoyo en el jardín para plantar un árbol, encuentran una caja de metal, cerrada a cal y canto. La investigación para conocer su contenido llevará a los jóvenes a una lejana cabaña en medio de las montañas, a una vieja casa de pescadores en la fría y agreste costa norte de Noruega, y al pasado misterioso de la enigmática abuela de Erik.

SEGUNDO TRIMESTRE

DON QUIJOTE DE LA MANCHA de Miguel de Cervantes (Editorial Vicens Vives, Clásicos adaptados)

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El año 2015 se celebra el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha; por ello, nos hemos propuesto que todos nuestros alumnos lean esta obra. No os asustéis, vamos a leerla en la versión adaptada realizada para la editorial Vicens Vives por el novelista Eduardo Alonso, que recrea con fidelidad el texto de Cervantes y da testimonio de la extraordinaria variedad lingüística del original. La narración recoge todos los episodios de la obra y también los relatos intercalados, las arengas del protagonista, las digresiones sobre libros de caballerías… De la mano de un héroe que obra como un loco pero que a menudo razona con admirable cordura, Cervantes nos revela la importancia de los ideales, nos ilustra sobre el valor de la libertad y la justicia, nos advierte de que no siempre es fácil distinguir la realidad de la apariencia y nos anima a creer en una literatura que, al tiempo que nos distrae, nos enseña a vivir y nos ilumina el espíritu.

 TERCER TRIMESTRE

UN SACO DE CANICAS de Joseph Joffo (Editorial Debolsillo)

El peluquero Joffo, un honrado judío establecido en el París ocupado por los nazis, decide dispersar a su familia para evitar el cruel y posible destino que les espera. Sus hijos, Joseph, el autor de esta obra, y Maurice, tienen, a sus diez y doce años, que sobrevivir solos en un universo desquiciado, en el que la barbarie, la amistad, la picaresca y, sobre todo, el miedo imponen una sola ley: la supervivencia. La novela, escrita en 1973, ha sido traducida a más de dieciocho idiomas. 

 

 

RETABLO JOVIAL de Alejandro Casona (Editorial Cátedra)

Bajo el título de «Retablo jovial» se reúnen cinco divertidas farsas con las que Alejandro Casona se sumerge en la tradición literaria española clásica y popular. Las cinco son readaptaciones de otros tantos textos literarios. «Sancho Panza en la ínsula» recrea unos capítulos del «Quijote»; las otras cuatro tienen su origen en cuentos y apólogos divulgados en distintas geografías españolas. Por sus temas, personajes y guión teatral estas piezas resultan cercanas al espectador, al que se pretende aproximar temas y argumentos de tiempos remotos con sencillez e ingenio.

 
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¡Bienvenidos al blog del curso 2014-2015!

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Bienvenidos de nuevo al blog de Lengua castellana y literatura de 3º de ESO del IES Miguel Catalán. Este va a ser ya el cuarto año que trabajo con los blogs  de aula y los resultados no han podido ser mejores. Nuestro blog de 1º de ESO recibió en enero de 2012 el Sello de Buena Práctica Iberoamericana que otorga el portal del Ministerio de Educación Leer.es. Pincha aquí, si quieres saber más de esta distinción.  Además, obtuvimos un tercer premio en el Premio de Materiales Educativos 2012 que convoca el Ministerio de Educación a través del INTEF. Puedes enterarte de todo pinchando aquí.

Durante el curso 2014-2015 seguiré trabajando en este blog con mis alumnos y alumnas de 3º de ESO. Aquí podréis encontrar todos los materiales que trabajamos en clase (libro digital, apuntes, presentaciones ppt., vídeos, audios…) así como diversas informaciones académicas (fechas de exámenes, entrega de trabajos, etc.). En el blog también aparecerán vuestros trabajos y comentarios, así como vuestras aportaciones y sugerencias.

En fin, las vacaciones han terminado y es el tiempo de estudiar, espero que todo este trabajo os ayude a obtener los mejores resultados y que aprendamos mucho juntos.

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Código Lectqr: leer en verano a través de códigos QR

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Los profesores del Departamento de Lengua del IES Muriedas de Cantabria acaban de recibir un Sello Iberoamericano de Buenas prácticas por su Proyecto Código Lectqr, que busca fomentar el interés por la lectura, desarrollar las herramientas de la correcta comunicación oral e integrar las TIC en la práctica docente mediante la edición de vídeo y el diseño de un tríptico, aunque la herramienta más novedosa es el uso de códigos QR.

De manera voluntaria, los alumnos proponen una lectura y graban esa propuesta en un vídeo, al que se puede acceder mediante un código QR.

¿No sabéis lo que es un código QR? Algunos seguro que sí, pero para los que, a lo mejor lo han visto, pero no saben qué es y/o para qué sirve, os explico. Un código QR (llamado así porque corresponde a las siglas de quick response code (código de respuesta rápida) es un módulo útil para almacenar información en una matriz de puntos o un código de barras bidimensional. Se caracteriza por los tres cuadrados que se encuentran en las esquinas y que permiten detectar la posición del código al lector.

A lo mejor con esta explicació os habéis quedado como estábais, seguro que si veis uno lo reconocéis. Este sería el código QR del blog que estáis leyendo:

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Si os descargáis una aplicación para leer código QR (hay muchas y son gratuitas) a vuestro móvil o tableta, y la acercáis al código, este os redirige directamente a la página.

Estas son las recomendaciones lectoras que han hecho los alumnos del IES Muriedas de Cantabria. Enhorabuena a ellos y a sus estupendos profesores.

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Los críticos literarios de El País recomiendan lecturas para el verano

Sigo con las recomendaciones lectoras para el verano. Algunos de vosotros durante el curso reclamabais literatura adulta en las lecturas del curso. Aquí os presento algunas propuestas, extraídas de las realizadas por los críticos literarios de El País en este artículo. Ánimo y a disfrutar.

Todo lo que hay de James Salter (Editorial Salamandra)

Todo lo que hay_300_CMYKTres décadas después de la publicación de su anterior novela, la aparición de Todo lo que hay constituyó el acontecimiento literario del año en Estados Unidos. Ambientada en las décadas doradas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, en ella se dan cita los temas, inquietudes y pensamientos que han ocupado a Salter toda su vida, ese afán permanente por capturar los espacios íntimos, evanescentes, que todos albergamos y dejarlos grabados en tinta sobre papel.

Tras participar como joven oficial en las batallas navales de Okinawa, Philip Bowman vuelve a casa y, después de pasar por Harvard, consigue un empleo en una pequeña editorial de renombre en Nueva York. En esa época, la edición atañe a un puñado de editoriales en América y Europa que desarrollan su negocio en una frenética actividad social: cócteles, cenas, encuentros en apartamentos de leyenda y conversaciones que se alargan hasta altas horas de la madrugada. En esos ágapes mundanos donde se fraguan acuerdos furtivos y se deciden carreras literarias, Bowman se siente como pez en el agua. Sin embargo, pese a su éxito profesional y a sus infalibles dotes de seductor, el amor duradero parece eludirlo. Cuando finalmente conoce a una mujer que lo fascina, Bowman emprenderá un camino que nunca había pensado transitar.

La narración de Salter es un deslumbrante y en ocasiones devastador laberinto de amor y ambición, un retrato intimista de las conmociones y los placeres de estar vivo. El éxito comercial de esta obra cumbre —llegó a los primeros puestos del NYT— contribuirá sin duda a que un público mucho más amplio disfrute de la maestría narrativa de uno de los autores norteamericanos más importantes de su generación.

Recomendado por Marcos Ordóñez

Recomiendo el magistral, elegante, emotivo y terrible Todo lo que hay (Salamandra) de James Salter, al que volvía cada noche como quien vuelve a casa. A los 89 años, Salter ofrece un destilado de su enorme talento: ha ganado ligereza sin perder precisión ni profundidad, y su escritura, con ecos de Hemingway y Fitzgerald, avanza como un río calmo y denso.

 

Grifo de Charles Baxter

grifo_medEn las áreas residenciales estadounidenses donde habita la clase media nunca parece suceder nada extraordinario. Pero eso es porque a veces no se observa con suficiente detenimiento. Charles Baxter tiene un don para descubrir qué se esconde bajo la capa superficial del americano aparentemente convencional y el genio para plasmarlo de una forma única, precisa y refinada. Los personajes de los relatos recogidos en este volumen están sumidos en un ambiente mundano, casi aburrido, hasta que sobreviene algo perturbador o surge lo impulsivo, lo inusual, factores extraños o atípicos que les obligan a enfrentarse con sus vidas y a aceptar el desafío de vivirlas.
Con la originalidad y solidez que destilan cada uno de sus libros, no debe extrañar a nadie que la obra de Charles Baxter pueda equipararse con la de maestros estadounidenses como John Cheever, Raymond Carver o John Updike. Y Grifo, que incluye diversos de sus cuentos escritos a lo largo de los años, es desde luego una de las más brillantes muestras de su talento.

Recomendado por Leila Guerreiro:

Desde El festín del amor se transformó en uno de esos autores de quienes quiero leerlo todo.

Mi perdición de Alfred Hayes (La Bestia Equilátera)

2-34itemUn hombre en fuga termina encontrando siempre su pasado. Quien huye en Mi perdición es Asher, un guionista que abandona Hollywood después de descubrir a su esposa en brazos de un compañero de tenis. Viaja a Nueva York, ciudad de su infancia, donde conoce a una pareja de jóvenes irreverentes: Michael, un poeta rudo que escribe versos pornográficos, y Aurora, una atrevida italianita dispuesta a visitar su cuarto de hotel casi todas las noches. Michael no tiene problemas en “prestarle” a su novia a cambio de un sueldo como acompañante en sus exploraciones por una Nueva York ya perdida. Pronto, sin embargo, se revela que el trío amoroso no es más que una trampa en la que Asher terminará siempre mal parado, un juego cruel que le enseñará los límites morales de su propia generación.

Escrita a fines de los sesenta, una década que puso en situación de idolatría a la juventud, esta novela de Alfred Hayes deslumbra con la honestidad y el despojamiento estilístico de siempre. Genio incomparable de la captura del instante, del fuego de la intensidad y del veredicto de decadencia inmediata, Hayes se muestra en Mi perdición, al igual que lo había hecho en Los enamorados y Que el mundo me conozca, como un autor insustituible, sui generis, único en su especie.

Recomendado por Leila Guerreiro:

Mi perdición, de Alfred Hayes (La bestia equilátera), porque hay que leer todo lo que La bestia equilátera publica, y más aún si lleva la firma de Alfred Hayes.

Canadá de Richard Ford (Anagrama)

PlantALBA.qxdDell Parsons tiene quince años cuando sucede algo que marcará para siempre su vida: sus padres roban un banco y son detenidos. Su mundo y el de su hermana gemela Berner se desmorona en ese momento. Con los padres en la cárcel, Berner decide huir de la casa familiar en Montana. A Dell, un amigo de la familia le ayudará a cruzar la frontera canadiense con la esperanza de que allí pueda reiniciar su vida en mejores condiciones. En Canadá se hará cargo de él Arthur Remlinger, un americano enigmático cuya frialdad oculta un carácter sombrío y violento. Y en ese nuevo entorno, Dell reconducirá su vida y se enfrentará al mundo de los adultos. Una bellísima y profunda novela sobre la pérdida de la inocencia, sobre los lazos familiares y sobre el camino que uno recorre para alcanzar la madurez.

Recomendado por Leila Guerreiro:

Por sus maravillosas, deslumbrantes, absolutamente perfectas primeras 257 páginas.

Una novela vienesa de David Vogel (Minúscula)

_visd_0000JPG00ZVNMichael Rost, un joven judío con hambre de experiencias, llega a Viena. En sus andanzas nocturnas establece relaciones pasajeras con personajes variopintos: prostitutas, revolucionarios, viajeros, oficiales del ejército y hombres ricos que frecuentan casas de juego y cabarets. Cuando Peter Dean, un oscuro hombre de negocios, toma a Rost bajo su protección, este tiene por fin los medios para alquilar una habitación en casa de una familia burguesa. Aquí se deja seducir por Gertrud, la dueña de la casa, y se entrega también a una aventura con su hija adolescente. “Una novela vienesa”, que en cierto modo prefigura la “Lolita” de Vladimir Nabokov, es un relato que se halló en 2010 entre las páginas de otro manuscrito de Vogel. La novela reelabora la experiencia del escritor como emigrante en Viena y su errancia por la ciudad para reflejar, en un movimiento continuo entre los distintos personajes, el ambiente y la atmósfera vieneses en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial.

Recomendado por Francisco Solano:

La vida de David Vogel, que murió en Auschwitz, estuvo marcada por el terror de la historia, por estar siempre en el lugar equivocado. Esta novela fue encontrada en 2010. Se diría justicia poética. Narra las complicaciones de la juventud del autor entre la pasión de una mujer madura y el amor de una muchacha. En Viena, claro, cuando aún todo era posible, antes de la desgracia de la Gran Guerra.

Mujeres  de John Updike (Tustquets)

mujeres_bigOwen Mackenzie vive un tranquilo retiro en la comunidad de Haskells Crossing, en Massachusetts, junto a Julia, su segunda mujer, y sin embargo no puede evitar volver los ojos hacia el pasado, y cada vez con mayor frecuencia. Casado dos veces y padre de cuatro hijos, su empresa de informática le ha procurado una existencia confortable, pero los recuerdos le llevan a su infancia en el pueblecito semi rural de Willow, a su adolescencia y, sobre todo, a los habitantes de las pequeñas ciudades en las que ha vivido, en particular a las mujeres que siempre le han rodeado: madres, muchachas, esposas, amantes… Sin duda, ellas no sólo lo iniciaron y lo guiaron por la geografía del deseo, sino que también lo despojaron de toda inocencia. Aunque ya de niño Owen sintió que bajo la soleada superficie de lo cotidiano se abría un abismo, siempre tuvo la impresión de que vivía una existencia maravillosa: quizá la vida no haya sido ni una cosa ni otra, sino algo así como un sueño imperfecto.

Recomendado por Carlos Zanón:

No es de las mejores novelas pero es Updike. Devoro cualquier cosa de John Updike. Me recuerda porque me gusta leer y qué se puede conseguir escribiendo como escribía John Updike. Uno de mis sueños que nunca podré cumplir: balbucear thanks, thanks, thanks delante de él, en una cafetería de Beverly Farms.

Con esta lluvia  de  Annemarie Schwarzenbach (Minúscula)

mujeres_bigEn esta colección de relatos concebidos alrededor de 1934, Annemarie Schwarzenbach regresa a los paisajes orientales. Ambientadas en ciudades y excavaciones arqueológicas que la autora frecuentó, estas páginas no presentan un mundo de ensueño, pues como ella misma afirma, “la época es demasiada dura para que uno se atreva a expresarse con ligereza”.

Europeos que han huido de su patria por motivos políticos o por el deseo de aventura, seres solitarios que en la distancia no pueden sino sentirse aún más extranjeros ante los acontecimientos que devastan el viejo continente, trabajadores enviados por el régimen de la Italia fascista, audaces viajeras que exploran territorios desconocidos: todos ellos personajes que recorren los textos y que conforman, con imágenes precisas, diálogos escuetos y un estilo inconfundible, “casi una novela”, según la propia escritora.

Recomendado por Estrella de Diego:

 Es una autora que siempre me interesa en sus novelas que no son novelas, así que me las prometo muy felices.

Ciudad abierta  de Teju Cole (Minúscula)

NACA211Julius, un joven psiquiatra nigeriano residente en un hospital neoyorquino, deambula por las calles de Manhattan. Caminar sin rumbo se convierte en una necesidad que le brinda la oportunidad de dejar la mente libre en un devaneo entre la literatura, el arte o la música, sus relaciones personales, el pasado y el presente. En sus paseos explora cada rincón de la ciudad. Pero Julius no sólo recorre un espacio físico, sino también aquel en el que se entretejen otras muchas voces que le interpelan. Ciudad abierta, novela bellísima y envolvente, supone el descubrimiento de una voz tan original y sutil como extraordinaria

 

 

Recomendado por Estrella de Diego:

 Se trata de una novela con un ritmo especialísimo donde se cuenta la historia de Julius, un joven psiquiatra nigeriano que se mueve por una ciudad de Nueva York familiar y extraña, llena de ciertos fantasmas de lo que fue y lo que será. El libro está lleno de citas cultas –música, literatura-, pero nunca tiene ni un atisbo de pedantería. Es un paseo prodigioso por Nueva York y por eso quizás me ha fascinado, porque habla de todos esos lugares de la ciudad cuando Tower Record aún existía. Se parece a las lecturas de la infancia, las que no puedes parar de leer.

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Ver(a)neando: leer a Julio Verne en vacaciones

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Julio Verne (Nantes, 1828 – Amiens, 1905)

 

Este señor tan simpático de la foto es Julio Verne, uno de los más importantes escritores de Francia, considerado, junto con H.G. Wells, el padre de la ciencia-ficción.  Se escapó de su casa a la edad de once años para ser grumete y más tarde marinero, pero, prontamente atrapado y recuperado por sus padres, fue llevado de nuevo al hogar paterno en el que, en un furioso ataque de vergüenza por lo breve y efímero de su aventura, juró solemnemente (para fortuna de sus millones de lectores) no volver a viajar más que en su imaginación y a través de su fantasía. Predijo con gran precisión en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales.

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¿Os apetece conocer algunas de sus obras? Aquí os propongo diez novelas de Julio Verne, con un breve resumen del argumento, para que podáis elegir:

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Leer en verano

En la cama con Chejov (50 x 100, acrílico sobre lienzo, 2009)

El verano es un momento perfecto para leer. No tenemos los agobios de los exámenes, ni la presión de las horas de clase. Podemos dedicarnos a leer sin reloj, como dice este fantástico artículo que ha publicado Alberto Manguel en El País. Os lo incluyo aquí para que lo leáis:

Llega la hora de leer sin reloj

Las lecturas de verano son diferentes de las lecturas de invierno, como las de día lo son de las que hacemos por la noche. Algo en el aire y la luz que nos rodea afecta al texto y su comprehensión, y todo lector sabe que no es lo mismo leer una novela que nos deleita tendido en el pasto, al sol, que leerla acurrucado bajo una manta en la penumbra de un cuarto invernal. En verano, la relación con un libro se hace íntima, táctil, cariñosa, las páginas se contagian de la humedad de los dedos, adquieren el olor de un cuerpo, la textura de la piel humana. En cambio, bajo un cielo gris, un lector es más severo, recatado: la lectura se hace lenta, respetuosa, reflexiva. Hasta la mala literatura cambia con las estaciones: en verano, somos más indulgentes, menos atentos, y, mientras que en invierno nos mostraríamos implacables con un libro que comienza “Jacques Saunière, el famoso conservador, caminaba con dificultad por los pasillos del Museo del Louvre”, embobados por el calor y contentos como lagartos, continuamos leyendo, demasiado letárgicos para detenernos en las asombrosas faltas gramaticales y en las imbecilidades de la historia.

Poco sabemos de las lecturas estivales de nuestros antepasados. Una tarde de verano, Sócrates propuso a Fedro que fueran a sentarse a la sombra de un plátano donde el joven le leería el discurso de un tal Licio, del que Fedro había hablado con entusiasmo, pero quizás esa lectura singular no sea un ejemplo fidedigno de las preferencias veraniegas del filósofo. Tres siglos más tarde, Cicerón le escribe a su amigo Ático que, aunque éste encuentre un amante por más apasionado que aquel sea, no le prometa su biblioteca, puesto que está destinada a nadie más que al mismo Cicerón. Por “biblioteca”, dicen los clasicistas, Cicerón entendía “colección de obras griegas” que el escritor romano leería durante los veranos, en su proyectado retiro en su villa del Lacio.

images (1)A pesar de que los ricos romanos tenían villas estivales y los emperadores chinos palacios de verano, el concepto de un periodo de ocio en los meses de calor no se oficializó hasta el siglo XIX. Hasta entonces, sólo la aristocracia pasaba una parte del año (la más fría) en la ciudad y otra parte (la tórrida) en el campo. Pero después de las transformaciones sociales que siguieron a la Revolución Francesa, la burguesía empezó a imitar las costumbres de los aristócratas y estableció la moda de la villègiature, o temporada en las provincias. Cuando en 1936 los obreros franceses obtienen el derecho a vacaciones pagadas se le da un sello oficial a la noción de reposo y entretenimiento que hoy asociamos con el periodo estival.

Una vez establecido el verano como un momento de ocio y distracción, ciertas lecturas adquieren una calidad particular, reposada y divertida, y los editores empiezan a lanzar colecciones destinadas a un público que busca entretenerse en el tren, en la playa, en la montaña. Aparecen así las primeras series de romans de gareen Francia, los precursores de Corín Tellado en España, la pulp fiction en Estados Unidos, las series policiacas en Inglaterra.

lector reconcentrado (61 x 50 cm, acrílico sobre lienzo, 2009)Con la nueva literatura estival aparece otra categoría de lectores: el lector-turista. En el título de uno de sus libros, Stendhal usa la palabra “turista” para diferenciar a los que podían pagarse las vacaciones de quienes no podían hacerlo. Un contemporáneo de Stendhal, el reverendo padre Francis Kilvert, anotó en su diario el 5 de abril de 1870: “De todos los animales nocivos, el más nocivo es el turista. Y de todos los turistas, el más vulgar, malcriado, ofensivo y repugnante es el turista inglés”. Sin embargo, fue gracias a esos turistas que una suerte de literatura universal echó precarias raíces alrededor del mundo. Los maltrechos volúmenes que los turistas han dejado detrás de sí en sus casuales peregrinaciones constituyen una prueba fehaciente de la generosa variedad del placer de la lectura. Yo mismo, en mis demasiados viajes, he encontrado abandonados en playas lejanas y en hoteles, que no merecen ser recordados, libros que hoy reposan, sanos y salvos, en mi biblioteca: El enigma de X, de Ellery Queen; Tren de Estambul, de Graham Greene; Espérame en Siberia, vida mía, de Jardiel PoncelaEl jardín de los Finzi Contini, de Giorgio Bassani; Soy leyenda, de Olaf Stapeldon; Las sandalias del pescador, de Morris West…, y muchos más. No todos son memorables, no todos son queridos, pero todos, sin excepción, fueron por unos días camaradas de algún lector distraído, perdido en un tiempo sin relojes y en un lugar sin mapas que llamamos vacaciones de verano.

Por cierto, los libros de nuestras vacaciones llevan consigo, quizás más que cualquier otro, trazas de memoria: de amistades perdidas, de juegos extraños, de adultos que en el recuerdo son inconcebiblemente jóvenes, de habitaciones que no eran nuestras. Sobre todo, memorias de olores y perfumes: de hierba recién cortada, helado de vainilla, loción a leche coco, aire salado, sudor limpio en sábanas recién planchadas, fresas silvestres tibias, cloro, salchichas asadas, zumo de limón, juguetes de caucho que han estado demasiado tiempo al sol. Y sobre todo, el olor del papel barato de los libros de bolsillo, leídos al sol y salpicados de agua de mar.

Lector compulsivo (73 x 60 cm, acrílico sobre lienzo, 2010)Las lecturas de verano de hoy tienen sus prestigiosos precursores. Como lectura de playa, Robinson Crusoe eligió la Biblia, aunque esa decisión se debió quizás al hecho de que en la biblioteca del navío naufragado no hubiera más que obras en portugués, lengua que, como buen caballero inglés, Robinson se enorgullecía de ignorar. Durante los chubascos del verano japonés, el joven príncipe Genji se deleita leyendo correspondencia femenina, “sobre todo”, dice su secretario, “las que fueron escritas en un arrebato de cólera, o durante el crepúsculo, esperando ansiosamente el regreso de su amante”. En el sofocante verano de La Mancha, cuando era tiempo de siega, los segadores (cuenta el ventero en la primera parte de el Quijote) se reunían para escuchar leer, “con tanto gusto que nos quita mil canas”, novelas de caballería como Don Cirongilio de Tracia o Felixmarte de Hircania, obras que el ventero posee y el cura quiere quemar. Para disipar la “melancolía del estío” de la que sufría su pudibunda mujer, Diderot le recomendaba “tres dosis diarias de Gil Blas, una a la mañana, otra a la tarde y una última por la noche”. Para después del Gil Blas, El diablo cojuelo y El estudiante de Salamanca.

Lectora compulsiva (acrílico sobre lienzo, 73 x 60 cm, 2010)Quizás el verano convenga a la lectura porque se presta, no sé por qué, a contar cuentos. Muchas de nuestras ficciones más conocidas transcurren en verano: Crimen y castigo, de Dostoievski, empieza “una agobiante tarde de principios de julio”; la peste amenaza a los novios de Manzoni durante un atroz verano lombardo del siglo XVII; en la novela de Oscar Wilde, Lord Henry se encuentra con el apuesto Dorian Gray “cuando una leve brisa estival removía las copas de los árboles del jardín”; Cien años de soledad, de García Márquez, se abre en el mes de marzo, a fines de un húmedo estío colombiano; la pequeña Nell y su abuelo escapan de las garras del malvado Quilp a través de la campiña estival inglesa en El almacén de curiosidades, de Dickens; el profesor Ashenbach de Thomas Mann persigue la imagen del hermoso efebo por los callejones húmedos y sofocantes de Venecia en verano; y en verano también el joven tuberculoso Hans Castorp llega a la clínica de Davos, en lo alto de la Montaña Mágica; el memorioso Ireneo Funes de Borges sufre su prolongado insomnio durante un caluroso estío uruguayo; Elizabeth Bennett concede el sí al bello Darcy bajo un sol radiante y británico, dando un final feliz a tanto orgullo y prejuicio; es durante el verano que Poirot investiga los casos Muerte sobre el Nilo, El asesinato de Roger Ackroyd, Maldad bajo el sol, y tantos otros crímenes febriles.

Sin embargo, no todos aprueban de las lecturas estivales. En el verano de 1826, en lugar de vigilar el aserradero de su padre, el adolescente Julien Sorel se pone a leer el Memorial de Santa Elena, de Las Cases. Su padre lo sorprende, lanza el libro al arroyo de un puñetazo y con otro apuntado a la cabeza de su hijo, lo trata de haragán y de bestia. A juicio del padre de Julien, en el verano no se lee, se trabaja. No piensa así la señora Bovary. En la modorra de su aldea, Emma pasa sus tardes leyendo a Eugène Sue (autor de Los misterios de París), a Balzac y a George Sand, para saber cómo se visten las parisienses y cómo amueblan sus casas. Más recatada, Doña Perfecta, en cambio, opina que la lectura “enferma de la cabeza” y quiere poner tasa a los doctos volúmenes que el joven Jacinto se divierte en consultar en la atmósfera bochornosa de Villahorrenda, para escribir, nos dice Galdós, su Influencia de la mujer en la sociedad cristiana. No conocemos el título del libro que leía la hermana de Alicia una cierta tarde dorada de julio a orillas del Támesis, sólo que no tenía ni diálogos ni ilustraciones, y (como bien acota Alicia) “¿para qué sirve un libro sin diálogos ni ilustraciones?”. El 16 de junio, en el día más célebre de toda la literatura moderna, Molly Bloom lee en la cama Rubyorgullo del rey y El baño de la ninfa: su autor favorito es Paul de Kock. Las lecturas de verano son generosamente eclécticas.

¿Qué recomendar a un lector para el verano? Los ejemplos precedentes muestran que no hay parámetros. Quizás no sean los libros mismos los que poseen calidades propias a una atmósfera estival, o incluso a una atmósfera cualquiera. Somos nosotros, lectores, quienes transformamos el libro según nuestras circunstancias y deseos, haciendo de el Quijote o de Viaje al centro de la Tierra un libro de viajes, una crónica de aventuras, una novela psicológica, una historia de violencia o de humor. A cada cual su libro de verano, y sólo podemos desear a los lectores que no les toque en suerte el destino de Tony Last, quien, perdido en el eterno verano del Amazonas, como cuenta Evelyn Waugh, es retenido en la jungla por un mulato amoroso de Dickens, quien le obliga a leerle, volumen tras volumen, las obras completas del autor de Oliver Twist, una y otra vez, para siempre.

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